
¿Qué hay en tu taza?
Imagina este escenario, estás sosteniendo una taza de café, cuando alguien choca contigo, haciendo que tu café se derrame y salte por todos lados.

Se han realizado muchas entrevistas a misioneros latinos que han trabajado durante años en distintas partes del mundo con diversas agencias misioneras. Todos ellos concuerdan, casi sin excepción, en que una característica esencial del carácter que un misionero debe desarrollar es la flexibilidad.
La flexibilidad es fundamental para el misionero. Muchas veces llegamos al campo con nuestras propias ideas y planes sobre lo que pensamos hacer, o con expectativas muy altas. Pero al llegar, todo cambia: Dios nos muestra que no haremos nada de lo que habíamos estado planeando.
Las mejores cualidades de un misionero no dependen tanto de sus habilidades naturales, conocimientos personales o destrezas, sino principalmente de su relación con Dios, su humildad y su disposición para aprender.
Nuestra parte es construir un fundamento firme con la Palabra y la oración; la obra de transformación le corresponde a Dios.
La humildad es la base de la mayoría de estas características. Sin humildad, el misionero tendrá dificultades en su caminar con Dios, en sus relaciones con el equipo y también con las personas locales. El aprendizaje se detiene cuando cree que ya tiene todas las respuestas.
Como dice 1 Pedro 5:5: “Dios se muestra favorable a los humildes.”
"Un carácter malformado puede llevar al misionero a cometer muchos errores en su trato con las personas, dañar la obra y causar grandes dificultades. Si como hijo de Dios no tienes un carácter maduro y semejante al de Cristo, podrías causar problemas serios en el campo misionero. El misionero con un carácter maduro estará dispuesto a mostrar perseverancia, paciencia, amor, compasión y perdón cada día. Estas virtudes son esenciales en el ministerio misionero, ya que la soledad, la dureza y la indiferencia hacia el Evangelio forman parte de sus desafíos."
Jeanine Martínez, sirviendo en Guatemala

Imagina este escenario, estás sosteniendo una taza de café, cuando alguien choca contigo, haciendo que tu café se derrame y salte por todos lados.

• Flexibilidad y disposición: Estar dispuesto a ceder y aprender de la diversidad y la riqueza que Dios ha puesto en cada cultura.

El carácter del discípulo está descrito en el Sermón del Monte (Mateo 5:3-12), conocido como las bienaventuranzas.