Ocho países, nueve idiomas, un solo llamado

Ocho países, nueve idiomas, un solo llamado

“El Señor habló profundamente a mi corazón con estas palabras:‘Sal de tu zona de comodidad, pero no salgas de mi zona de descanso, de gracia abundante, de amor, de protección, de provisión, de sabiduría y de consejo.’”

Gabriel, un obrero misionero brasileño, ha servido entre pueblos no alcanzados desde 1979. Ha servido fielmente al Señor alrededor del mundo por más de 40 años, viviendo en ocho países y hablando la misma cantidad de idiomas. De hecho, su asignación actual en Asia Central lo tiene aprendiendo su noveno idioma.

A comienzos de 2023, a pocos meses de cumplir 70 años, Gabriel pensaba en su jubilación. Fue invitado a viajar a Asia Central para dirigir una capacitación de desarrollo de liderazgo con pastores locales. Al terminar el entrenamiento, comenzó a preguntarse qué tenía el Señor preparado para él. ¿Sería el retiro?

Fue durante una visita de seguimiento en octubre de 2024 cuando el Señor guio a Gabriel a un pequeño grupo de mujeres locales que estaban sanando el trauma de abortos forzados. Le pidieron que se reuniera con ellas y compartiera un mensaje en su encuentro.

“Ese día, el Señor me dio una palabra”, compartió Gabriel. “Quería que estas mujeres supieran que Él escucha nuestro gemir, ve nuestro sufrimiento, y que es Él quien desciende para librarnos.”

Después de hablar con ellas, cada mujer escogió un nombre para su hijo abortado y lo colocó en una pequeña canasta con flores, como una manera de despedirse adecuadamente, con una silenciosa esperanza de volver a encontrarse en la eternidad.

Al finalizar la reunión, una mujer lo abrazó fuertemente y le susurró: “Cómo extraño los abrazos de mi padre”. Aún aferrada a su cuello, agregó: “Hoy sé que tengo un Padre en el cielo”.

"Mientras camino por las calles de Asia Central y más allá, me conmuevo hasta las lágrimas al ver la necesidad profunda: la ausencia de testimonio del Evangelio y la urgencia del momento. Sin embargo, en medio de esa carga también veo esperanza. Visualizo a la iglesia de habla hispana levantándose para abrazar más plenamente su llamado, desempeñando un papel vital en el cumplimiento de la Gran Comisión en nuestra generación".

David, quien ha servido en varios países

• Ministerio con niños • Ministerio con mujeres que han

sufrido violencia doméstica • Ministerio deportivo • y muchos otros