Un llamado pendiente en la selva de Chiapas

Un llamado pendiente en la selva de Chiapas

Hace seis años, el Señor nos habló a través de la vida de un misionero en México, en el estado de Chiapas. El llamado fue ir al corazón de la selva para visitar comunidades de la etnia lacandona. Son pueblos pequeños y muy cerrados al Evangelio por sus tradiciones, ubicados a unas diez horas de la capital del estado, con acceso difícil y un clima extremoso.

Fuimos con un grupo de profesionistas a través de una brigada integral del ministerio RACCION. No fue fácil al inicio, pero Dios nos dio gracia. Más adelante regresamos y visitamos otras dos comunidades, donde Dios obró en la vida de las personas, atendiendo necesidades concretas a través de la brigada y del evangelio compartido.

Las puertas quedaron abiertas, pero tristemente las iglesias no quieren ir, aun cuando existe libre acceso. Las autoridades locales todavía me llaman o me escriben diciendo: “Rafa, ¿cuándo van a venir?”. Siempre respondo: “Estamos orando”. Cada vez que lo hago, siento tristeza y un peso delante de Dios.

Vivimos en el extremo opuesto del país, y las iglesias del estado no han mostrado disposición. Oramos para que Dios nos permita volver y hacer alianza con una iglesia cercana que quiera trabajar con ellos. Es una realidad dolorosa en México: muchos pueblos étnicos permanecen olvidados y pocas iglesias se involucran en el trabajo transcultural.

Aun así, en RACCION hacemos lo que está a nuestro alcance, enseñando a iglesias y profesionistas a abrazar esta dimensión del evangelio en México. (Salmo 126:5–6)

Rafael Vázquez, México facebook.com/reddeprofesionistasenaccion