
Un plan para la iglesia
“La Iglesia tiene un gran y único rol para combatir el tráfico humano. La iglesia debe educar a la gente sobre el tráfico humano, primero para prevenirlo y segundo, para ayudar a los sobrevivientes con dignidad y respeto.” Elise Hilton, autora del libro Un mundo vulnerable: El alto precio del tráfico humano












