Cuidando del matrimonio de manera horizontal y vertical

Foto de Ariel Prajatama: https://www.pexels.com/es-es/foto/hombre-pareja-manos-mujer-7695777/

Para que la familia misionera sobreviva al choque transcultural, su ministerio alcance la meta del largo plazo y los padres dejen un legado misionero en sus hijos, es necesario cuidar del núcleo de la familia que son los esposos tanto de manera horizontal, su relación entre ellos, y de manera vertical, su relación entre ellos con Dios.

El cuidado del matrimonio misionero es esencial dentro del cuidado integral que debe ser provisto por la Iglesia y la agencia misionera. Pero, al mismo tiempo, el autocuidado dado por y cada uno de los cónyuges es algo que no debe ser pasado por alto en todas las etapas de la pareja misionera.

Todos nosotros podemos ser parte, en especial los pastores, líderes, consejeros o matrimonios con muchos o pocos años de casados. Desde una llamada telefónica hasta una visita en el campo, hay varias maneras de apoyar a los matrimonios que sirven de forma transcultural.

A lo largo de esta edición veremos los diferentes escenarios por el cual las parejas misioneras atraviesan antes y durante el campo misionero, analizando y buscando posibles soluciones a las diversas circunstancias que el matrimonio enfrenta o podría enfrentar.

Nuestro deseo es que las parejas misioneras sepan que no están solas y que no tienen por qué caminar solas cargando sus problemas con ellos. Dios ha provisto Su Palabra como instrucción y consuelo, y a varios de Sus siervos con dedicación y experiencia para ayudarte si tu matrimonio está atravesando una etapa difícil.

Que tu matrimonio tenga problemas o esté debilitado no significa que eres menos espiritual, que Dios no te quiere en el campo o es algo de lo que debas estar avergonzado; con la debida consejería, y las decisiones y pasos correctos podrán superar esta fase, regresar a la etapa de “luna de miel” y seguir sirviendo a Dios de la manera en que le agrada.

Un reencuentro muy especial

Este año nos tocaba nuestro tiempo de licencia en el Reino Unido para visitar a nuestras familias, iglesias enviadoras, sustentadores y amigos. Fue así que, sin esperarlo, tomamos nuestro vuelo de Lima a Londres unos días después que empezara la cuarentena en Perú. Al llegar a Inglaterra pasamos un lindo primer fin de semana con nuestros amigos.

Luego, Ruth voló a Irlanda del Norte para estar con su mama y yo tome un tren al norte de Inglaterra para visitar a mi papa. Al despedirnos ese día, no sabíamos cuándo nos volveríamos a ver, ya que por el COVID-19, presentíamos que iba a ser por un largo tiempo. Nos encomendamos al Señor, agradecidos por la oportunidad de apoyar a nuestros padres, aún sabiendo lo difícil que iba a ser el estar separados.

A los pocos días de partir, se implemento una cuarentena nacional en el Reino Unido. Pasaron días, semanas y meses, hasta que después de 19 semanas de separación, pude tomar un vuelo a Irlanda del Norte. Fue un reencuentro muy especial, después de tanto tiempo aparte.

Algo que nos ayudo mucho durante el tiempo de separación fue el hablar cada día, por la mañana y por la noche. También orábamos el uno por el otro.

Fueron las oraciones de otras personas y nuestra dependencia diaria en el Señor la que sostuvo y enriqueció nuestro matrimonio durante estos meses.

En nuestros tiempos libres a veces veíamos la misma película a la misma hora. Como ambos servimos con Latin Link, tuvimos varias oportunidades para vernos en línea. Hemos visitado varias iglesias en el Reino Unido de forma virtual y también seguimos conectados con nuestra iglesia local en Lima. Estamos muy agradecidos a Dios por todo su cuidado y esperamos regresar al Perú a comienzos del próximo año.

Pablo Turner, director internacional de Latin Link y Ruth Turner, coordinadora de cuidado integral de Latin Link