
4 Ingredientes Faltantes al Discipulado
“Ahí vienen los hermosos pies del que anuncia la paz, del que anuncia las buenas nuevas”

Al haber terminado el tiempo de discipulado, escucharon a Edgar orar dentro de una habitación. Herb Hodges, pastor y líder del equipo que había ido a India, sorprendido por la ferviente oración de este hombre le pidió a su intérprete que le tradujera todo lo que él estaba diciendo, el intérprete mirándolo le dijo que lo único que decía es: “Señor, hazme un multiplicador; hazme un multiplicador”.
Inmediatamente después que el equipo del Ps. Herb partió vuelta a su país, Edgar empezó a discipular a otros comenzando con 7 hombres. Durante su tiempo de discipulado, él con sus discípulos trazaron la meta de discipular a 10.000 personas en 10 años.
Parecía un reto inalcanzable hacer algo como esto en un país no alcanzado como India, pero increíblemente y por la gracia de Dios, cuando pasaron 8 años ya habían hecho más de 10.000 discípulos.
Todo esto empezó sólo con un hombre que entendió que la Gran Comisión es hacer discípulos en todas las naciones, y también porque otros decidieron invertir sus vidas para lo eterno, al discipularlo.
Hace 5 años, Edgar tuvo un derrame cerebral, pero la obra no terminó ahí, la iglesia sigue creciendo y el número de discípulos aumenta hoy en día, todo porque él lo hizo de la manera en que Cristo lo enseñó. Al igual que Edgar, nosotros podemos tener ese mismo impacto.

“Ahí vienen los hermosos pies del que anuncia la paz, del que anuncia las buenas nuevas”

Hay muchas razones para explicar la falta de discipulado en las iglesias, pero aquí están las 4 principales

Julieta Murillo, misionera ecuatoriana que sirvió 10 años en India