Cuando un misionero peca

Cuando un misionero peca

Él ataca continuamente a los misioneros, son sus blancos favoritos. El caer en pecado es algo que les pasa a todos. Eres humano y estás expuesto a muchas tentaciones, tienes mucha presión como un misionero y necesitas preguntarte a ti mismo: ¿Con quién puedo hablar de esto? ¿Cómo lidio con esta situación?

El misionero Luis Ernesto Juárez aconseja, “necesitamos que otros escuchen y caminen con nosotros. Necesitamos el consejo de un amigo comprensivo. Si un misionero ha pecado, se sentirá avergonzado. Aun aunque se haya arrepentido y el Señor lo haya perdonado, él tendrá miedo de los juzgamientos y la desaprobación si lo confiesa a sus líderes. Él necesita decírselo a alguien que pueda aconsejarlo y animarlo. David dice en el Salmo 22: “Cuando me mantuve en silencio, mis huesos se malograron”.

Es verdad que él dice esto sobre confesarle algo a Dios, pero también hay riqueza en confesárselo a un amigo que sabe cómo escuchar. Ser ese amigo no significa cubrir errores. Significa tratar de entender la situación sin juzgar o acusar.

Necesitas tener uno o dos amigos con quien puedas hablar sobre estos asuntos difíciles. Estos son amigos que conocen tu debilidad y tienen permiso para hacer las preguntas incómodas que no dejarías que otros hicieran.

Necesitas gente que esté dispuesta a ayudarte especialmente si has caído en pecado. Deben ser maduros, capaces de darte un buen consejo y que sepan cómo cuidar de ti.

Revista VAMOS diciembre 2015

Cuidado integral del misionero

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Diferentes dones para un mismo equipo

Neal Pirolo escribió el libro “Sirviendo a los Obreros”, donde afirma que ningún misionero debería salir de su país sin un equipo fuerte e integrado, con personas con conocimiento misionero, entusiastas y tan comprometidas como el mismo misionero que va al campo.

La soledad y el choque cultural

Un misionero llegó y se dio cuenta de que ese país era muy distinto a la patria en la que él había nacido. El aprendizaje del idioma se hizo un poco más difícil, nadie lo entendía y él tampoco lograba entender completamente a las personas. Pensar en que tenía todo un ministerio por delante ya no lo animaba tanto como antes de salir de casa.

La vida misionera: expectativa vs. realidad

Durante la preparación para salir al campo e incluso durante los primeros meses allí, los nuevos misioneros tienen una idea de cómo será estar en el país al que han sido llamados: el trabajo que realizarán, la gente con la que se relacionarán y las cosas que lograrán. Muchas veces la diferencia entre las expectativas y la realidad es abismal.