Recoge el dinero de tu misma gente

Una vez, mientras estaba aquí, Dios le habló y le dijo, “No le pidas a los Estadounidenses dinero, sino regresa a tu país y recoge el dinero de tu misma gente.” Él dijo, “pero Señor, en mi iglesia solo tengo mujeres desempleadas y niños.
¿Es ahí donde esperas que lo obtenga?” El Señor le respondió, “Sí”. ¿Cuántos de nosotros hemos pensado que una iglesia de mujeres desempleadas y de niños es el lugar ideal para recoger fondos? El Rev. Bhengu le dijo al Señor, “lo haré, pero necesito que me muestres cómo”. El Señor le dijo que hiciera cuatro cosas:
Regresa a casa y enséñale a las mujeres cómo cuidar a sus familias.
Enséñales cómo evangelizar a sus esposos.
Enséñales cómo trabajar con sus dos manos para ganarse la vida.
Y enséñales a diezmar, darle algo de regreso a Dios en acción de gracias.
¿Cuál fue el resultado? Esa iglesia de las Asambleas de Dios se reúne anualmente para tener una conferencia en un fin de semana en un lugar llamado Thaba Nchu. ¡Hace algunos años recogieron una ofrenda de unos cuatro millones de Rands, que fue como un millón de dólares! ¿Cuántos de nosotros hemos estado presentes en algún lugar donde la ofrenda haya sido de un millón de dólares? Si ese ha sido el caso, ¿había sido esa iglesia una que estaba comprendida por mujeres desempleadas y niños?
Por Glenn J. Schwartz, misionero en África por más de 45 años.