Decisiones o convertidos

Decisiones o convertidos

El Paso Olvidado: El Seguimiento

Algunas campañas y programas de evangelismo tienen este único saldo: “tantas” decisiones por Cristo. Lamentablemente, existe un estilo de “evangelismo” que hace todo lo posible por llevar a la persona a responder de forma positiva, lo cual mucha gente hace solamente por complacer o para salir de la situación. Sin embargo, después que se anota su “decisión”, la persona se va de allí y ¡jamás vuelve!

Esto no es evangelismo: es irresponsabilidad.

Nos tenemos que preguntar, ¿estamos buscando – llamando – invitando a tomar “decisiones”, o convertidos? ¿Nos satisfacemos con una estadística, o con una vida transformada? Creo que la respuesta es clara: queremos vidas transformadas.

Ahora bien, la solución al problema planteado es el seguimiento. Para poder asegurar que una conversión es auténtica, y a la vez para darle al verdadero convertido lo que necesita para crecer; el seguimiento es la única respuesta.

El seguimiento es sinónimo de discipulado.

  1. La incorporación del nuevo convertido en una iglesia local. En este ambiente, la persona recibe enseñanza, dirección, y estímulo en su nueva vida. Así puede crecer y encontrar oportunidades de servir y de desarrollar sus dones. Se convierte no solamente en un cristiano, pero en un ciudadano útil del reino de Dios.

  2. La forma personal. En esta, se desarrolla una relación entre el nuevo convertido y un cristiano maduro. Igual como el apóstol Pablo y Timoteo, esta relación provee un ambiente adecuado para discipular de una manera muy provechosa, en la que el cristiano maduro sirve como modelo y apoyo para el nuevo creyente.

Por Esteban Brauning, Instituto Bíblico Reformado