Un riesgo necesario

Un riesgo necesario

Tu reto es poder comunicarles y transmitirles el mensaje maravilloso que te llevó hasta allí, de una forma en que aquellos que te oigan lo puedan entender de acuerdo a su propio contexto.

Todo esto no sucederá de la noche a la mañana, requerirá de toda tu entrega, esfuerzo, perseverancia, paciencia y sobre todo, del amor de Dios derramado en tu corazón.

“Tenemos que asegurarnos de que nuestra cultura no está a la vanguardia de lo que hacemos, sino que la verdad bíblica, interpretada y contextualizada a esa cultura, es lo que prevalece”, dice Malcolm McGregor, líder de SIM.

Muestra la manera de aprovechar lo que cree el musulmán y contextualizaa el evangelio a la mente de ellos, pero que no contradiga las verdades bíblicas; por ejemplo: usar los términos religiosos musulmanes o las fiestas islámicas, dándoles la base bíblica de dónde provienen, sin meterse al sincretismo, sin diluir el Evangelio.

Siempre hay riesgo si dejamos que la cultura exprese su fe en Cristo como suelen hacer y entender. Es un riesgo que es necesario y bueno pero también debemos guiarlos siempre hacia la cultura bíblica como la cultura principal en cuestiones de cómo vivir su fe en el día a día.

Los mensajeros del evangelio adaptan su mensaje, resultando en nuevos contextos culturales en las iglesias y en ellos mismos. Es acompañar a la iglesia autóctona a encontrar expresiones bíblicamente fieles y culturalmente apropiadas.