La juventud, una generación equipada
Cada generación tiene sus puntos fuertes. Los jóvenes son adecuados para la misión mundial del tercer milenio por su:
- Apertura mundial y tolerancia: Piensan internacionalmente. Han aprendido sobre las atrocidades causadas por la intolerancia. Detestan el racismo y tienen apertura hacia otros pueblos y culturas.
- Experiencia intercultural: No solo han visto la globalización, sino que la han experimentado. Se esfuerzan por establecer contacto con personas de otros idiomas y culturas.
- Urbanización: Su pensamiento está moldeado por la cultura de la ciudad, debido a la urbanización contínua. Las misiones del tercer milenio serán en las mega ciudades, no en la jungla.
- Movilidad: Son muy móviles. Pocos estudian en su ciudad natal, buscan capacitarse, incluso si tienen que ir cientos de kilómetros lejos de casa.
- Equipo técnico: Están familiarizados con la tecnología moderna. Han crecido con computadoras, correo electrónico, internet y celulares. La generación de Facebook está conectada en todas partes.
- Formación: En el pasado, las escuelas proporcionaban educación general, pero hoy ofrecen muchas oportunidades para la especialización.
- Relaciones personales: Saben que las cosas materiales no son lo único. Se enfocan en las relaciones personales y prefieren trabajar en equipos.
- Conciencia de vida: Muchos han pasado por experiencias dolorosas haciéndolos más sensibles a un mundo caracterizado por guerras, refugiados y explotación.
- Deseo de autenticidad: Los medios les enseñaron que la apariencia es engañosa y ansían vivir en autenticidad. Buscan coincidir las palabras y los testimonios con sus vidas diarias. Quieren vivir y depender en Jesús.
- Aceptación de limitaciones propias: Son racionales, realistas. Están conscientes de sus propias limitaciones.
- Entusiasmo: Están dispuestos a invertir todo lo que valga la pena. Quieren participar de una gran tarea, aliviar las necesidades espirituales, emocionales y físicas de las personas, y ésta es la misión.
- Creatividad: Son extremadamente creativos. Algunos viajan a través del internet por el mundo para compartir su fe con los musulmanes. Usan los deportes, la música y las artes para compartir su fe.
Todas estas razones muestran que los jóvenes tienen grandes ventajas para la misión mundial. Dios sabe todos los cambios en la sociedad de las últimas décadas. Él conoce las circunstancias en las que crecieron, y quiere usar a esta nueva generación en Su misión mundial, con todas sus fortalezas y debilidades.
Por Monika Mench, sirviendo con DMG Internacional
¿Emoción o convicción?
La mayoría de jóvenes son un poco inconstantes en cuanto a sus sentimientos, ésto los lleva a cometer una serie de errores que, a la larga, dañan su vida espiritual y emocional (Prov. 4:23). Su deseo de salir al campo los lleva a hacer cosas, ya sea por emoción o porque realmente están convencidos de su llamado.
Un joven emocionado cometerá un sinfín de errores y todo por creer estar convencido. Con esto no afirmamos que un joven no tenga convicciones. Es por eso, que necesitamos entender si realmente lo que muchas veces sienten es: emoción o convicción.
¿Qué es estar emocionado?
Emoción: es en esencia, un impulso que induce la acción. Alteración del ánimo, intensa y pasajera, agradable o penosa. Una persona emocionada en primer punto, creerá que está convencido ya que la emoción que siente lo llevará a eso.
Características de un joven emocionado:
- No toma en cuenta a Dios. En pocas palabras no le consulta.
- No va paso a paso, sino más bien querrá correr.
- Es inconstante en sus sentimientos.
- No sabe lo que quiere, se deja llevar por lo que siente en el momento siente.
¿Qué es estar convencido?
Convicción: es la seguridad que tiene una persona de la verdad o certeza de lo que piensa o siente. Ama a los perdidos sin olvidar que Jesús tiene el primer lugar en su vida. Hay jóvenes que se pasan la vida gritando a los vientos que están convencidos, pero al primer problema dan un paso atrás.
Características de un joven convencido:
- No dirá de su llamado a nadie, excepto a Dios a quien empezará a orar para que lo guíe.
- Es precavido y no se adelanta al proceso de Dios. Pese a sus emociones tendrá dominio propio para esperar en Dios y no adelantarse. Está seguro que Dios le dará una respuesta, ya sea positiva o negativa hacia lo que quiere emprender.
- No se deja llevar por ninguna presión y lo primero en su vida será agradar a Dios con su llamado. Desde el principio permitirá que Dios sea el centro de cualquier paso que desee dar.
- Dará todo de sí, para que el llamado que tenga, crezca.
Quizás a lo mejor estás emocionado o a lo mejor convencido, pero algo debes de saber: No te debes llevar por la emoción, sino más bien déjate llevar por lo que el Espíritu de Dios quiere para tu vida (Juan 16:13).