Oro para que Dios llene el vacío que sienten
Siento nostalgia por dejarlos. No es fácil despegarse de la familia. Por ahora me voy un mes, pero sé que vendrá el momento en que partiré por largo tiempo y será más fuerte separarnos. Oro y pido al Señor que los cuide, que se encargue de ellos, de su salud, de llenar el vacío que sienten cada vez que me voy.
He salido 2 veces del país en misiones (por pura misericordia), esta será la tercera vez. En todas mis salidas siento como mis papás son los principales misioneros, ellos se levantan en las noches a clamar por la obra y por la misión, es hermoso y a la vez impactante sentir que somos un equipo, trabajando engranados. Eso me hace más fuerte, saber que mis padres aman al Señor y que su matrimonio es el reflejo de Cristo y la iglesia.
Sería diferente y tendría más carga si me fuera sabiendo que no aman a Dios o que no se aman entre ellos, pero por gracia y misericordia Dios, me dio un equipo de trabajo hermoso llamado familia. En mi iglesia no hay un ministerio que cuide a las familias de los misioneros, pero sería una gran idea.
Jeimmy León, misionera colombiana a punto de salir al campo
La alegría y tristeza de mamá
Alexandra Mantilla fue misionera en Uruguay por varios años y durante ese tiempo su mamá vivió en carne propia lo que era tener a una hija lejos. Experimentar todos estos sentimientos la llevó a servir en el departamento de Cuidado a los familiares de los misioneros de FEDEMEC.
Es un excelente espacio donde el adulto mayor puede servir en la obra misionera. Hay experiencias de vida, sabiduría, empatía desarrollada que se puede verter en el cuidado de los familiares de los obreros, expresó Alexandra. Ahora Norma, su mamá, tiene 72 años y se dedica completamente a este ministerio.
Cuando un padre ve partir a su hijo a la obra misionera tiene diferentes emociones y puede ser una etapa difícil de asimilar si no se cuenta con apoyo. Es por eso que el departamento de apoyo a los familiares es verdaderamente importante.
Los padres que tienen hijos que en algún momento han salido al campo pueden darse a otros familiares de obreros que actualmente viven la situación que ellos vivieron, mostrando comprensión en un ambiente donde hay tantos sentimientos encontrados: la alegría de ver a un hijo sirviendo a Dios versus la tristeza de tenerlo lejos; la seguridad de que Dios va a cuidar de ellos versus la angustia de no poder estar allí para cuidarlos ellos mismos, entre otros, agregó Alexandra.