Una lucha interna contra las expectativas

Una lucha interna contra las expectativas

En la cultura latina, es algo común que las hijas solteras no salgan de casa hasta que estén casadas. Entonces, mientras se mantienen solteras, se asume como uno de sus principales roles el cuidar de sus padres. Esta situación puede repetirse tanto si se trata de una hija única o con otros hermanos que ya están casados.

Todos tienen expectativas acerca de lo que cierta persona debería hacer, y en este caso, lo que se espera de ellas es que cuiden a sus padres, que no los dejen solos, que los asistan y acompañen, etc. Y si alguna de ellas tiene un llamado misionero, la salida al campo puede tornarse especialmente difícil.

Puede ser una lucha, porque si eres la única soltera en la familia, culturalmente creen que tú deberías cuidar a tus padres, pero sientes el llamado del Señor, entonces hay una lucha interna, comenta la Dra. Jessie Ritchey, consultora en cuidado integral.

Tomar una decisión y sentir paz al respecto, no es fácil. Luchar contra las expectativas y lo que se espera puede resultar más duro de lo que parece, y el corazón de las obreras está cargado, lleno de preocupaciones e ideas que dificultan su salida.

Para el obrero latino es un paso gigante

La clave para entender por qué es importante cuidar a los familiares de los misioneros tiene que ver con el concepto de familia, sobre todo en la cultura latina. “Dejar a tus padres en cualquier cultura es difícil, pero la familia latina es más apegada. Generalmente, son más colectivistas y la familia tiene un papel muy importante, incluso la familia extendida”, comenta Jessie Ritchey, consultora de cuidado integral.

Para el obrero latino, dejar atrás a su familia es un paso gigante y quizás una de las cosas más difíciles que le ha tocado hacer en toda su vida. Y esto puede ser aún más difícil dependiendo de la situación particular del misionero: si es hombre o mujer, si es soltero, si es hijo único, si nunca antes ha salido de su casa, entre otros.

Muchas veces uno tiene un papel, un rol, y hay expectativas del rol que debería llenar. Ahí se convierte en una lucha.

Por ejemplo, si eres la única soltera en la familia y culturalmente creen que tú deberías cuidar a tus padres, pero sientes el llamado del Señor, entonces habrá una lucha interna. No es fácil tomar una decisión, menciona Jessie.

En muchos de los casos la salida al campo del obrero es la primera vez que salen de casa, y será difícil tanto para el que sale como para quienes se quedan.

Él sentirá que está abandonando algo, y sus familiares sentirán el vacío. Pero cuando hay otros que se quedan, cuidan de su familia y están ahí para apoyarlos, se siente como un gran regalo.

Revista VAMOS agosto 2019

Cuidando de los que se quedan

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