Una profesión tiene sus beneficios.
Algunos jóvenes piensan que no necesitan ir al campo con una profesión convencional y que solo basta el seminario, y aunque no parezca, tener una profesión tiene sus beneficios.
Una vez en el campo, me di cuenta de aquellas áreas que necesitaba prepararme más si iba a servir a largo plazo, y una de ellas fue el área académica , dijo César, ecuatoriano, estudiante misionero.
En un mundo globalizado y competitivo, donde los valores y lo espiritual han tomado menos importancia, las personas buscan ver a un Jesús práctico y es a través de la profesión que esto se logra.
Ser misionero biocupacional no solo sirve de plataforma sino te da respeto, y también es de testimonio para las personas del lugar donde vas a trabajar. Además, el ser profesional te da más credibilidad de estadía en otro país , dijo Julieta Murillo, directora de SIM Latinoamérica.
Siempre es necesario estudiar algo para ir al campo. El tipo de estudios y la intensidad dependerá de las necesidades del campo y cómo el obrero lo usaría. Tener una carrera o capacitación profesional acreditada será de gran utilidad en el campo, sobre todos en aquellos países de acceso creativo donde los misioneros tradicionales no son bien recibidos.
Si vas a un país de acceso restringido y deseas servir a largo plazo, considera seriamente estudiar una carrera universitaria o algo con lo que no solamente te ayude entrar al país u obtener la visa, sino también bendecir a la comunidad, algo que te permita hacer conexiones con la comunidad con la que deseas trabajar , dijo César.
Si no estás seguro de lo que deseas estudiar y que es lo que sería útil, de un viaje de corto plazo, ve cuáles son aquellas necesidades de la comunidad y evalúa lo que deberías estudiar.
Prepárate lo más que puedas antes de salir, tanto en lo bíblico, transcultural como profesional para realizar una mejor misión. Tenemos que ser auténticos y de bendición a las naciones donde vayamos. Con nuestras profesiones, ayudamos a desarrollar e influenciar en los lugares donde vamos , dijo Julieta.
Pastor, cuentan con usted
Cuando un joven tiene llamado misionero, nuestro rol como Iglesia es de animarlos, prepararlos y darles oportunidades para servir local y globalmente.
Esta generación no solo quiere escuchar las necesidades y cifras de los no alcanzados, sino servir y ser parte de la solución. La clave es hacerles conocer las necesidades de las misiones y darles oportunidades para servir, dijo Mauricio Álvarez, sirviendo con Movilización Hispana (IMB).
Pedirle a Dios sabiduría y discernimiento para reconocer cuando Él llama a uno de tus ovejas a las misiones es la mejor opción.
Hoy en día, los jóvenes tienen más recursos y oportunidades para prepararse, pero si no canalizamos todo su potencial en unos años nos faltará personal misionero, dijo Javier Zubieta, boliviano, misionero con SIM.
El rol de los pastores y líderes es de formar, motivar, aconsejar y cuidar de las ovejas.
Cuando un joven es guiado y motivado, su vida impacta a otros, y busca agradar a Dios en todo, porque sabe que su pastor lo apoya. Como pastor, hay que usar las herramientas que Dios nos da y no cortarles las alas o tener miedo de perder un miembro porque eso solo los decepciona y frustra, dijo Corina Dávila, misionera con JuCUM.
Los líderes tienen un rol importante de discipulador. Las misiones no son para llaneros solitarios.
Los jóvenes no durarán en el campo sin el apoyo de sus iglesias y pastores, ellos cuentan con usted.
Un buen discipulador los ayuda a descubrir su llamado y el plan de Dios para sus vidas.
Los discipula, enseñándoles y mostrándoles cómo vivir la vida cristiana al estilo y ejemplo de Jesús, Cynthia Sundman, asesora del área de jóvenes con SIM.
Caminar con los jóvenes es parte íntegra del ministerio pastoral. Toma tiempo y es difícil a veces, pero vale la pena.
Para guiar a los jóvenes necesitamos estar cerca de ellos. Cuando nos acercamos, tienen confianza, y libertad de expresar sus dudas, temores, preguntas y al mismo tiempo de decirte sus sueños, dijo Andrés Corrales, costarricense, misionero con SIM en Uruguay.