Dios revela la misión de la familia
La familia encuentra no solo su propia identidad en el plan de Dios, sino también su misión, lo que puede y debe hacer. Cada familia tiene un llamado que no puede ser ignorado y que especifica tanto su dignidad como su responsabilidad.
Para lograr el pleno florecimiento de su vida y misión, el matrimonio debe practicar un intercambio cariñoso de pensamiento y deliberación común, así como una cooperación entusiasta como padres en la educación de sus hijos. La presencia activa del padre es muy importante para su formación.
La madre también tiene un papel central en el hogar, ya que los niños, especialmente los más pequeños, dependen de ella de manera considerable. La esencia y el papel de la familia están especificados por el amor.
Cada tarea particular de la familia es una expresión y actuación concreta de esa misión fundamental. Las 4 tareas generales para la familia son:
- Formar una comunidad de personas
- Compartir vida y Verdad en su núcleo familiar
- Participar en el desarrollo de la sociedad
- Compartir en la vida y misión de la Iglesia de manera local y global.
Mi familia y mi llamado
Cuando Dios me llamó a las misiones, mi papá pensó que lo estaba tomando muy en serio, y me dijo que había trabajo por hacer en nuestro propio patio trasero, que no tenía que ir a lo último de la tierra para servir a Dios , dijo Martín Velarde, puertorriqueño, candidato misionero.
El apoyo de mi familia es fundamental, ya que sin su apoyo seríamos como un soldado que va solo al campo de batalla, dice Belkis Talbott, hondureña, candidata misionera con SIM.
Su apoyo es parte importante en este proceso para cumplir la Gran Comisión , dijo ella. Cecilia quién sirve en el Medio Oriente dice que es vital contar con la cobertura de tu familia.
Desde sus inicios, ella siempre buscó la cobertura de sus padres, y hoy ve la bendición de caminar en obediencia. Aún en las circunstancias más desafiantes con nuestros padres, Dios nos pide someternos en amor a ellos. Nada sale de Su voluntad, y todas las circunstancias, ya sean buenas o malas, son usadas para trabajar nuestros corazones , dijo ella.
Si somos intencionales, llegarías a movilizar a tu familia a las misiones.
Cuando empecé el ministerio, a mis padres les costaba aceptarlo. No fue hasta que invité a los indígenas con los que sirvo a casa de mis padres, que ellos vieron la obra de Dios en sus vidas. Desde ahí, me empezaron a apoyar, haciendo así la carga más ligera , Edixon Díaz, joven misionero en Colombia.
Es muy importante sí, el apoyo espiritual y emocional de tu familia, pero si no lo tienes es Dios quien les va a dar la certeza para que ellos de una u otra manera te den su bendición.
Es difícil para los padres imaginar que sus hijos crezcan y se dirijan al mundo para hacer sus cosas. Pero eventualmente, nos acostumbramos un poco a la idea. Así que, si tu familia no apoya tu llamado, sé paciente. A medida que crezcas en tu llamado, es de esperar que tus padres respeten tu decisión , dijo Detlef Blöcher, director de DMG.
Si eres padre, recuerda que los hijos son prestados. No temas a que tomen este paso de fe. Que tu hijo decida consagrar su vida a Cristo es la mejor decisión que alguna vez hará. Como padre, no tendrás mayor legado que el tener a tu hijo impactando la eternidad.
Pese al fuerte lazo familiar que nos caracteriza a los latinos, mi familia me ha apoyado y aprobado cada vez que he ido al campo, ellos saben que es Dios quien me ha llamado y no pueden hacer nada para evitarlo. Por el contrario, tratan de unir fuerzas conmigo lo cual me llena de paz al momento de tomar decisiones en cuanto al ministerio , dijo Yurani Suárez, colombiana, candidata misionera con SIM.