
La “Navidad” hindú
La gente viste ropa nueva, las casas están iluminadas por lámparas de aceite y cadenas de luces brillantes, el olor de comida deliciosa, los dulces y los petardos empieza a esparcirse por el ambiente.

La labor de la Iglesia no acaba cuando el obrero despega en el avión, sino está en el caminar con ellos como lo hizo Jesús. Considera estos puntos en el envío de obreros al mundo hindú:
El ministerio transcultural es una batalla espiritual. Es importante sostener la cuerda en todo momento en oración, cuidado pastoral y finanzas.
Déjenle saber a su obrero que su iglesia está comprometida siempre con él y su ministerio.
Tengan cuidado con la identidad del obrero para no estropear la obra.
Tengan en cuenta la comunicación entre el obrero y la iglesia. En algunas partes del mundo hindú existe la persecución.
El trabajo en el mundo hindú es un trabajo a largo plazo. No abandonen su compromiso de apoyar al obrero.
Sean consciente del desafío del mundo hindú y que los resultados son a largo plazo, quizás pasen años hasta que vean los primeros frutos.
Estén dispuestos a dar lo mejor a la obra en cuanto a recursos humanos, económicos y demás

La gente viste ropa nueva, las casas están iluminadas por lámparas de aceite y cadenas de luces brillantes, el olor de comida deliciosa, los dulces y los petardos empieza a esparcirse por el ambiente.

El hinduismo tiene aproximadamente 1.200 millones de seguidores (15% de la población mundial).

Los negocios no solo alcanzan con el Evangelio sino también transforman vidas.