
La falta del idioma obstaculiza
Si el misionero no está dispuesto a aprender o a esforzarse por comunicarse con todos, esto puede generar malestar y frustración entre algunos miembros del equi

Es importante tener en cuenta las diferentes habilidades culturales para favorecer un mejor encaje.
La multiculturalidad no solamente es positiva para los ministerios sino también para el trabajador de campo ya que al trabajar mano a mano con personas de otras nacionalidades y/o culturas es muy positivo para su desarrollo personal y laboral, ya que adquieres habilidades como la tolerancia, la adaptación y aprendes comunicarte de forma efectiva, entre otras.
Sumar habilidades. Una vez identificadas las diferentes habilidades culturales, el equipo ganará en eficacia y eficiencia si sabe sacar partido de todas ellas.
Liderazgo global. Un equipo de trabajo multicultural debe estar liderado por un director curioso, abierto a diferentes perspectivas y que tenga la capacidad de conectar a las personas.
Gamificación: consiste en trasladar la mecánica de los juegos del ámbito del aprendizaje al de los recursos humanos. En el caso de la multiculturalidad puede ser muy útil para que se produzca un intercambio entre los equipos sobre su origen y costumbres. Dentro del abanico de iniciativas que ofrece esta disciplina, se puede desde diseñar un trivial de preguntas sobre el origen de cada uno, instaurar días con sus comidas típicas o cualquier otra alternativa que pueda favorecer el acercamiento entre ellos.
Todo esto es importante considerar al trabajar con equipos multiculturales, sin embargo, la oración resulta un
encuentro vital cuyo lenguaje en el
Espíritu sobrepasa toda barrera uniéndonos en comunión.
Mario Linares, movilizador SIM en Venezuela

Si el misionero no está dispuesto a aprender o a esforzarse por comunicarse con todos, esto puede generar malestar y frustración entre algunos miembros del equi

¿Recordamos este lema? Es el de los tres Mosqueteros, este inspira unidad.

Todo inicia con la decisión de amar a otros, dijo Daniela Ortiz, misionera colombiana parte de un equipo multicultural.