
Romper el letargo y alcanzarlos
Una entrevista con Jaqueline Fuenmayor. Equipo CLAN, capacitación lingüística y alfabetización nativa

Desde Alcanzando a toda Etnia en su Lengua (AEL), organización misionera peruana que moviliza a la iglesia incentivándola a comprometerse con el ministerio de la Traducción de la Biblia, para pueblos minoritarios que aún no la poseen en su idioma, nos hicimos la pregunta ¿cómo podemos invitar a participar a los niños como parte del Reino de Dios en cuánto a la misión de la TB?
Es así, como en el año 2020, creamos el recurso llamado Diario de Oración por 4 Pueblos sin Biblia del Perú, y dentro de este proyecto vimos la necesidad de abrir un Programa de Oración, para que la niñez de la iglesia peruana pueda participar y los maestros de niños puedan ser equipados con recursos para desarrollar el programa: Adopta en Oración Un Pueblo Sin Biblia del Perú (AOUPSB); el año 2022 por el pueblo Kichwa del Napo y este año 2023 dirigido a adoptar en oración al pueblo Matsés. El resultado es ver niños entendidos de la misión por la TB que saben cómo interceder por un pueblo sin Biblia, niños con hábitos de oración y ofrenda por etnias minoritarias del Perú, niños haciendo su parte en el Reino de Dios.
El programa de "Adopte a un pueblo en oración", durante un año oran y ofrendan por este pueblo, también según la iglesia, organizan un programa de apertura y un programa al finalizar para recaudar las ofrendas de los niños, se les brinda recursos para orar y ofrendar. También se organiza reuniones con los misioneros o líderes de estos pueblos en forma virtual.
Carmen Alvarado, de Alcanzando a toda Etnia en su Lengua

Una entrevista con Jaqueline Fuenmayor. Equipo CLAN, capacitación lingüística y alfabetización nativa

Servir a Dios significa obedecer Su voluntad, es completar Su obra aquí en la tierra. Servir a Dios significa haber entendido Su propósito para mi vida, es un privilegio estar en Sus filas para cumplir Su plan en este mundo.

Cuando damos un paso atrás y echamos un buen vistazo a nuestras conferencias misioneras, ¿cuántos realmente siguen adelante con ese apasionado llamamiento para ir al campo? ¿Cinco o diez por ciento de la audiencia? Tal vez alguno más, pero ¿qué pasa con el ochenta o el noventa por ciento que están vitalmente interesados en su parte en la Gran Comisión, pero no sienten el llamado a ir?