Cómo puedes manejar el choque de reintegrarte

Cómo puedes manejar el choque de reintegrarte

Hace unos meses, Lucia regresó de su viaje misionero, pero el choque cultural, las expectativas frustradas y la tristeza de haber dejado el campo la hacían huir y la mantenían distante de la gente. Sabe que tiene que hablar con alguien sobre lo que está sintiendo, pero no sabe con quién.

Carlos, por el contario lo maneja diferente. Él está ansioso por contarles a todos lo que ha estado haciendo en las misiones, ha preparado todos sus reportes, se ha contactado con todos los apoyantes y ha pactado citas desde el momento que se bajó del avión.

Pero, después de tres semanas seguidas ha quedado exhausto. Ahora se encuentra irritado, enfermo y su familia se queja que no pasan tiempo juntos. Ira, resentimiento, soledad, tristeza, depresión, cansancio extremo son algunas de las emociones que puedes experimentar cuando vuelves a casa por un tiempo de descanso o para quedarte del todo. Las iglesias enviadoras y la agencia tienen un gran compromiso en velar por tu cuidado, pero hay una parte que es totalmente tu responsabilidad como misionero.

Jessie Scarrow, consultora de cuidado integral, dice que los misioneros necesitan conocer sobre los procesos de reinserción.

“Necesitan saber qué esperar, cómo identificar lo que les está sucediendo, cómo tomar medidas para afrontarlo y como deben estar dispuestos a pedir la ayuda que requieren”. Muchas veces la iglesia no sabe cómo tratar a los misioneros, por eso, una buena manera de enseñarles es haciendo tu parte como misionero que regresa.

Algunas pautas de ayuda: