Tu "hogar" cambia

Tu "hogar" cambia

¿Cómo es tu retorno?

Cuando regresas no encuentras las mismas personas en la iglesia, en la casa, resulta que los pequeños de la familia han crecido, ya no los ves, la iglesia se renueva, con nuevas personas que no conocemos ni nos conocen, salvo por las cartas de oración o por referencia de alguien que nos nombra en las iglesias.

Cuando estaba en el campo, al principio añoraba mi hogar, extrañaba el tiempo de iglesia, pero con el pasar del tiempo viene la adaptación y todo cambia, cambia lo que dejaste en tu país de origen, cambia la familia, cambia la gente y lo ves como un lugar ajeno, comienzas a sentirte ahora como extranjero en tu país de origen y local en donde estás, comienzas a ver el campo como tu hogar.

¿Qué es lo que más disfrutas de retornar a casa?

¡ Woow! ¡La comida! El calor de hogar, el abrazo, la comida de la casa, el compartir con los hermanos en la iglesia, el recordar cuando fuimos enviados, ese tiempo de iglesia que uno añoray esa familia extendida.

¿Cómo distribuyes el tiempo de calidad con familia, amigos, reencuentro con la iglesia?

He aprendido a marcar tiempos para estar con todos, antes en mis retornos llenaba mi tiempo visitando iglesias y me agotaba sin tomar el tiempo necesario para la familia. Ya aprendí a equilibrar y hacer tiempo para cada grupo, iglesia, familia, amigos.

¿Puedes compartirnos alguna anécdota de cómo el Señor, te haya hablado en un tiempo de retorno?

Tuve una experiencia de retorno a mi iglesia local y volví algo frustrado. Sabemos que el choque cultural, se quiera o no, nos afecta. Sin embargo lo que más me afectó fue la falta de comunicación, empatía y entendimiento entre misioneros de campo y líderes de misiones de la iglesia a nivel de denominaciones nacionales e internacionales, generando conflictos que me cargaron más allá de lo que fue la experiencia y al llegar a la iglesia incluso renuncié a mi llamado, así de mal me sentía.

Luego busqué al Señor en oración y ayuno y Dios me sanó de todos estos conflictos. Me renueva y me da otro plan para seguir adelante. ¡Gloria a Dios!