
«Yo dependo de las fuerzas del Dios que no se cansa»
Una silla de ruedas no puede limitar un corazón comprometido con la misión de Dios, dice Benito Toro, misionero y pastor puertorriqueño, quien lleva 15 años en

Esta es la historia de Alicia, una niña con síndrome Down que ama a Dios y siempre inspira a los demás cuando canta en la iglesia. El Espíritu Santo se puede sentir alrededor de cada pueblo cuando Alicia canta a Dios. Ella ora antes de adorar a Dios. Alicia comienza a llorar durante y después de la alabanza en un servicio de adoración al Señor. Ella realizó un viaje misionero a República Dominicana y la gloria de Dios siempre estuvo con ella. Alicia oró por los niños y los abrazó. Hoy continúa sirviendo al Señor con pasión. Sí, niños como Alicia marcan la diferencia en la vida de los demás. Podemos mencionar otra historia de un niño autista que se convirtió en misionero en un viaje a Japón. A Steven le diagnosticaron autismo siendo muy pequeño, un trastorno del desarrollo que causa problemas de conducta, comunicación e interacción social. A los 5 años, Steven no podía hablar. Hoy, siendo ya un adulto, habla siete idiomas y sigue aprendiendo. Hoy, es un misionero de carrera en Japón, su mentor dijo: "Era como si un niño muriera y otro naciera. Pero Dios, en su voluntad permitió que esto sucediera. Y Dios, en su soberanía, tenía un plan". Steven le canta a Dios y toca la guitarra y predica fluidamente. El abraza su autismo para la Gloria de Dios. Como especialista en educación especial y consejero clínico, puedo concluir y confirmar que todos los niños con necesidades especiales merecen tener la oportunidad de servir al Señor con su corazón puro, y pueden cumplir la voluntad de Dios. Steve Kunkel - Misionero con autismo en Japón.
Alcanzando japoneses a través del evangelismo personal y del arte manga creado por él.

Una silla de ruedas no puede limitar un corazón comprometido con la misión de Dios, dice Benito Toro, misionero y pastor puertorriqueño, quien lleva 15 años en

Hemos conversado con Telma Pineda, guatemalteca, que por muchos años ha servido a la comunidad de sordos.

Personalmente mis ojos se abrieron al ser expuesto a personas sordas.