Acompañándolos

Acompañándolos

Grabé en mi corazón los principios que me han acompañado todos estos años, tanto en lo pastoral como en el servicio de apoyo a los misioneros. 1. El pastor debe reconocer el valor del obrero/a que Dios llama, aparta y envía a una Misión. 2. El pastor debe acompañar este proceso desde el inicio, durante y aún al regreso, en todo lo que viva su obrero. 3. La agencia con la que va a trabajar es una elección y decisión compartida entre el obrero y su pastor, basada en la mejor definición sobre sus estrategias de campo y dones del obrero. 4. Tanto el pastor como la agencia deben agendar diálogos abiertos en pro de cuidar al obrero que tienen en común. 5. El obrero no debe ser manipulado por su agencia ni presionado por su pastor e iglesia, el obrero debe entender la guía de Dios a nivel personal y a través del consenso de ambas partes. 6. El obrero jamás deberá representar el “hijo del divorcio” entre la iglesia y la agencia, por el contrario, la unidad y cobertura de su agencia e iglesia asegurará su éxito en el campo. 7. El obrero no deberá olvidar su iglesia por amar más a su agencia ni viceversa, reconocerá en cada una su aporte. Cuando la iglesia enviadora, la agencia de campo y el obrero son sólidos, maduros y entendidos del rol que a cada uno le toca en esta alianza, vivirán bajo este principio espiritual que Eclesiastés menciona, “cordón de tres hilos no se rompe fácilmente”.

Claudia Bustamante, directora de RAIM

Revista VAMOS marzo 2025

Cuidado Integral bíblico y solidario

Artículo 7 de 27 en esta edición

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