
El cuidado es integral
Algunas áreas en que no pensamos como cuidado integral, pero lo son: Metas y evaluación de avance. Presupuesto necesario.

El apóstol Pablo, aún con todos sus logros en la misión, también necesitó cuidado integral. A veces Pablo enfatizaba su independencia, pero no era un llanero solitario. Llevaba compañeros con él en sus viajes misioneros y buscaba en otros el ánimo y el consuelo.
Cuando Pablo finalmente se reunió con los apóstoles en Jerusalén, Bernabé lo ayudó siendo su defensor, avalando su dedicación a Jesús. Más tarde, Bernabé buscó a Pablo para que lo ayudara a trabajar con la iglesia en Antioquía, y ambos fueron enviados por la iglesia en el primer viaje misionero de Pablo.
Mientras estaba prisionero, Pablo escribió sus cartas del Nuevo Testamento, mencionando a menudo a aquellos que lo animaban y oraban por él, refrescando su espíritu.
Mientras estaba bajo arresto domiciliario en Roma, Pablo escribió a Filemón: “Hermano, tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti han sido reconfortados los corazones de los santos. (Filemón 7)
Aún prisionero, Pablo escribió a los Colosenses y a los Filipenses. Les dijo a los de Colosas que Aristarco, Marcos y Jesús (llamado Justo) eran los únicos cristianos judíos que todavía trabajaban con él, diciendo “ellos han sido un consuelo para mí.” (Colosenses 4:11) Y a los cristianos en Filipos, les contó sus planes de enviarles a Epafrodito, a quien describió como “mi hermano, colaborador y compañero de lucha, y su mensajero y ministro para mí en mi necesidad” (Filipenses 2:25).
Incluso Pablo necesitaba cuidado de los miembros de la iglesia. O tal vez deberíamos decir, dadas las dificultades que enfrentó,

Algunas áreas en que no pensamos como cuidado integral, pero lo son: Metas y evaluación de avance. Presupuesto necesario.

Grabé en mi corazón los principios que me han acompañado todos estos años, tanto en lo pastoral como en el servicio de apoyo a los misioneros. 1.

- La iglesia de Antioquía sabiamente envió (bajo la dirección del Espíritu Santo) a un evangelista (Saulo) y a un reconciliador (Bernabé) cuando llegó el moment