
Renueva mis fuerzas para continuar
Cuando enfrento momentos de incertidumbre y desgaste emocional en mi servicio misionero, tengo una mentora con quién puedo conversar.

Muchos misioneros van al campo con expectativas sobre cómo van a ayudar a otras personas a conocer a Jesús mejor, sin pensar que tienen limitaciones. Desafortunadamente, no piensan mucho en cómo van a cuidar de ellos mismos.
¡Piensan que van a trabajar 12- 18 horas, 7 días a la semana, 52 semanas al año, sin descansar!
Cuando les preguntas acerca del cuidado integral, siempre piensan en lo que van a recibir de otras personas.
El autocuidado requiere autodisciplina y es imprescindible para vivir una vida saludable espiritual, física y emocionalmente para que sirva al Señor mejor y de una manera sostenible a largo plazo.
Un ejemplo que siempre doy es de alguien nadando y luchando por vivir, no va a tener la capacidad de ver las necesidades de otros, ni siquiera de ayudarlos.
No veo al autocuidado como el de engreírse, más es una forma de equiparse para tener más resistencia y fuerza.
Dios nos manda a cuidarnos a nosotros mismos en los siguientes textos: Éxodo 1:8-11; 1 Timoteo 4:16; Mateo 11:28-30.
Ruth Turner, encargada del cuidado integral con Latin Link

Cuando enfrento momentos de incertidumbre y desgaste emocional en mi servicio misionero, tengo una mentora con quién puedo conversar.

Cuando el obrero está patinando por mucho tiempo por cualquier razón, el cuidado le ayuda mantener su ánimo y sus ojos en el Señor y no en la situación.

Una pastora de una iglesia que nos apoya constantemente se comunicaba con nosotros para saber cómo estábamos y conocer con interés las implicaciones de servir e