
El primer paso
En el lenguaje misionero se usa mucho el término “proyectos misioneros”.

Junto con mi esposa, estábamos en búsqueda de una misión en la que pudiéramos usar nuestros dones. Nuestro mayor interés era llevar el Evangelio a lugares donde todavía no lo han escuchado.
Lo que más me gusta de trabajar con SIM es que hay mucha gente, de muchas partes del mundo, con el único propósito de cumplir la Misión de Dios.
Me gusta mucho la formalidad, la seriedad con la que se hacen las cosas es excelente. Los directores internacionales de SIM han sido de muchas nacionalidades, y eso me encanta porque cada uno le pone su propia tinta.
Ya son 22 años de estar involucrados con SIM. Seguiremos así hasta que el Señor disponga de nosotros, porque la gente hace las cosas con pasión; somos amigos y somos familia. Los que sirven allí son verdaderos hijos de Dios que inspiran.
Obed Cruz, guatemalteco, misionero de SIM – exdirector de SIM Latinoamérica
5 preguntas

En el lenguaje misionero se usa mucho el término “proyectos misioneros”.

Participar en una organización misionera no significa dejar de ser Iglesia.

SIM significó para la Iglesia Evangélica Peruana un instrumento de Dios para sensibilizar a la iglesia sobre su tarea global.