
Un espacio enriquecedor para servir
Decidí servir con SIM porque lo vi como un espacio muy enriquecedor, tanto para mi vida personal como para mi carrera en publicidad y redes sociales.

La iglesia local juega un papel importante en el proceso de selección y envío.
“No hay programa, dinero, o estructura que sustituya a la Iglesia”, dijo Carlos Scott de Misión Glocal.
“Debemos generar materia prima en nuestra Jerusalén, con la formación y la capacitación adecuada, tendremos materia prima para enviar obreros al campo misionero”, dijo Carlos Castro, pastor en México.
La Iglesia debe dar a los candidatos una excelente plataforma para que practiquen sus dones y habilidades, junto con la capacitación básica que necesitarán para sus actividades futuras.
"Los candidatos deben ser expuestos a situaciones reales que los preparen para lo que enfrentarán en el campo", dijo Gio, director de SIMLa.
Los candidatos a veces se desesperan por salir, y le toca al pastor frenarlos. Cuidar al misionero no solo involucra sus finanzas, sino también el compromiso de pastorearlo y brindarle un acompañamiento psicológico y espiritual.
“El proceso implica tiempo, capacitación, prueba, perseverancia, planificación y trabajo duro. Esto no se logra a corto plazo”, dijo Carlos Scott, “el objetivo es que los puntos débiles en los candidatos sean vencidos y no lleguen a ser causas de futuros problemas”.
También, es responsabilidad del líder formar redes y buscar opciones con el obrero.
“En varias partes del proceso, se necesita una estructura de cooperación externa que ayude a la Iglesia en la comprensión y proyección de su trabajo misionero,” agregó Carlos Scott.
Hay candidatos que solo están emocionados, pero les falta pasión que es la que los va a sostener por años en el campo.
Solución: Debemos discernir en la primera entrevista si su llamado es pasión o emoción para no desperdiciar tiempo ni recursos con los que no están preparados todavía. También, debemos explicarles bien los sacrificios que tendrán que hacer y el rol completo del misionero.

Decidí servir con SIM porque lo vi como un espacio muy enriquecedor, tanto para mi vida personal como para mi carrera en publicidad y redes sociales.

En el lenguaje misionero se usa mucho el término “proyectos misioneros”.

Participar en una organización misionera no significa dejar de ser Iglesia.