
¿Por qué el proceso de ir es tan largo, tan complejo?
"Porque sabemos que el trabajo entre los no alcanzados lleva tiempo, no es rápido y porque uno de los valores que atesoramos es que los obreros tengan la oportu

1. Ora con perseverancia Busca claridad sobre tu llamado durante todo el proceso. Pide dirección, paz y confirmación del Señor en cada etapa.
2. Conversa con tus pastores y líderes espirituales Ellos pueden ayudarte a discernir tu llamado, ofrecerte consejo sabio y acompañarte en el proceso.
3. Sirve activamente en tu iglesia local Participa en diferentes ministerios dentro y fuera de la iglesia. Las experiencias prácticas, como viajes misioneros y actividades transculturales, te preparan para el servicio en el campo.
4. Evalúa tus dones, profesión y formación secular Considera cómo tus habilidades pueden ser útiles en el campo misionero: educación, medicina, deportes, tecnología, arte, etc.
5. Estudia en un seminario bíblico Una base teológica sólida te ayudará a enseñar, discipular y responder con sabiduría en contextos diversos.
6. Toma un curso misionero Aprende sobre cultura, comunicación intercultural, cuidado integral del misionero y principios de misión global. Recomendamos Perspectivas y Kairos, entre otros.
7. Estudia el Manual VAMOS Este recurso te ayudará a entender los desafíos del campo y cómo prepararte integralmente.
8. Busca mentores misioneros Conversa con personas que ya están sirviendo. Sus testimonios, consejos y advertencias pueden ayudarte a evitar errores comunes.
9. Postula con una agencia misionera La mayoría tiene un proceso formal que incluye aplicación, entrevistas, evaluaciones y conversaciones. Si ambas partes llegan a un acuerdo, te convertirás en miembro con derechos y responsabilidades. Es importante que las políticas de la organización estén claramente escritas y compartidas desde el inicio. Esto evita confusiones, desilusiones y asegura una relación transparente y saludable.
10. Mantén una comunicación constante con tu iglesia enviadora Como candidato, es tu responsabilidad cultivar una relación cercana con tu iglesia local. Comparte tus avances, necesidades y testimonios con transparencia. Esta conexión fortalece el respaldo espiritual, emocional y práctico que la iglesia puede ofrecerte antes, durante y después del envío.

"Porque sabemos que el trabajo entre los no alcanzados lleva tiempo, no es rápido y porque uno de los valores que atesoramos es que los obreros tengan la oportu

Mantente siempre ocupado. Déjate llevar por lo urgente, así no te quedará tiempo para pensar y meditar. Concéntrate en las metas que te reconozcan en la sociedad como, por ejemplo: Tener una buena carrera, una casa más grande, un auto más moderno, un mejor sueldo, tener pasatiempos caros y de élite, etc. Ten compromisos a

En el libro de Juan 20:21b, Jesús dice: “Como el Padre me envió a mí, así los envío a ustedes” Creo que por allí debemos empezar.