
Enfrentamos oposición invisible
La obra misionera no solo enfrenta desafíos visibles; también se libra una batalla espiritual que busca frenar el avance del Reino.

El Espíritu Santo hace que la obra de Cristo sea eficaz en los pecadores, dándoles vida espiritual y haciéndolos parte de la iglesia. El Espíritu Santo habita en todos los creyentes, los empodera para amar, testificar y obedecer a Dios, les otorga dones y los transforma para que sean cada vez más como Cristo.
Los ángeles santos son seres espirituales que glorifican a Dios, le sirven y ministran a Su pueblo. Satanás es un ser espiritual que fue creado por Dios, pero cayó por su pecado. Él, junto con otros espíritus malignos, es el enemigo de Dios y de la humanidad, ha sido derrotado por la obra de Cristo, está sujeto a la autoridad de Dios y se enfrenta a la condenación eterna.
“Por cada avance en el Reino de las tinieblas, hay un contraataque. Estos no son obstáculos para rendirse, sino confirmaciones de que amenazamos al enemigo. Somos canales de Dios; la comunión nos mantiene abiertos para que Él obre a través de nosotros. A Él sea la gloria."

La obra misionera no solo enfrenta desafíos visibles; también se libra una batalla espiritual que busca frenar el avance del Reino.

La batalla espiritual es la decisión del creyente de permanecer firme en el poder de Dios, sujetarse al Espíritu Santo, orar constantemente, escudriñar las Escr

La iglesia de hoy aún no ha comprendido plenamente el poder del Espíritu Santo dice el Pastor Alejandro Taboada del Perú.