
Sin discipulado no hay misión
El más grande problema en la Iglesia no es el pecado, ni la falta de visión misionera. El más grande problema en la Iglesia es la falta de discipulado. Si un cristiano es bien discipulado, él sabrá clamar a Dios por ayuda frente al pecado o la tentación. Mientras mejor conozca a Su Salvador, conocerá
