
Es cuestión de amor
Las finanzas son una cuestión de amor, porque cuando uno ama a Dios, está dispuesto a dar el carro, la casa, incluso lo mejor que tenemos: nuestra vida.


Las finanzas son una cuestión de amor, porque cuando uno ama a Dios, está dispuesto a dar el carro, la casa, incluso lo mejor que tenemos: nuestra vida.

Necesitamos ayudar en el discipulado, enseñando a nuestros hermanos a utilizar de manera correcta sus finanzas.

Nosotros debemos entender que somos la fuerza local.

Dios nos ha llamado a proclamar las Buenas Noticias a todo ser humano y en toda latitud geográfica: que Jesucristo es Señor de señores, y que sólo en Él existe

“Uno de los problemas es que muchas veces nosotros no hemos participado antes financieramente en la obra misionera, si no sabemos dar para la obra, no aprendemo

Como parte de la Grey somos miembros del Cuerpo de Cristo.

La primera parte de Éxodo 35 hace una referencia a la generosidad de corazón, algo que desde el discipulado debería transmitirse en la congregación.

Siempre dejamos lo mínimo para la obra de Dios o a veces creemos que la obra de Dios está solamente dentro de la iglesia local.

El dinero es casi siempre lo primero que viene a la mente cuando se piensa en las misiones.

La verdad es que debemos poner todo en perspectiva del Reino de Dios y basar nuestro entendimiento en el relato bíblico. 1.

Nuestro lema este año con la movilización y comunicación de SIM es buscar soluciones a los mayores obstáculos que hemos encontrado: el idioma y las finanzas.

Usa la Palabra de Dios: Los musulmanes respetan la Biblia como Escritura revelada por Dios. Aprende a citar la Biblia cuando hables con musulmanes y muestra versículos que hablan específicamente del tema que estén tocando. Anima a tu amigo musulmán a leer el Nuevo Testamento. Sé constante en oración: Es el Espíritu Santo quien