Estudiantes con propósito

¿Por qué escogiste esta profesión? ¿En qué manera Dios guió tu decisión?
Silas: Escogí otra carrera que no resultó. Luego al pedir la dirección de Dios decidí estudiar esta carrera. Para mí era imposible hacerlo pero Él me ha guiado y respaldado.
Felipe: Me llamó la atención ver todo lo que podía crear y aprender. Vi que el talento que Dios había puesto en mí no era sólo de casualidad. Dios fue abriendo puertas y todo salía conforme a Su voluntad.
¿De qué manera usas Su profesión para Dios?
Silas: Apoyo a mi iglesia en tesorería, predicando a mis colegas en la universidad y en mi trabajo.
Felipe: Todo lo hago pensando en cautivar a la persona que va a consumir y sé que marco la diferencia con la ayuda de Dios, quien hace la obra.
¿Algún testimonio de impacto en tu ministerio dentro de tu trabajo?
Silas: Hubo un joven que me odiaba por ser cristiano. Yo seguía predicándole. Un día Dios tocó su corazón y él cambió, comenzó a confiar en mí, quererme y defenderme cuando otros se burlaban de mí. Dios obró en su vida.
Felipe: He tenido el agrado de hablar y predicar el Evangelio y ha sido de gran bendición para mi vida y para los demás también. Dios pone la palabra indicada en mi boca.
¿Qué dirías para animar a otros profesionales a usar su profesión para el reino?
Silas: Que todo lo que somos o seremos no es por nosotros. Si Dios nos entrega un oficio o profesión es para usarlo en la extensión de Su Reino.
Felipe: Los talentos y dones los tenemos gracias a Dios, no por mérito propio. No es casualidad que estés haciendo lo que haces. Para Dios, el trabajo que realizas es perfecto y el más indicado para ti.