
¡Pongamos nuestras capacidades a la obra!
Todos los cristianos poseen un ministerio donde se encuentran y tienen la obligación de “compartir a través de su vida a todo el mundo”.

“Aunque la Reforma rescató el concepto del sacerdocio de los creyentes, la reacción al concepto de Iglesia y Estado y cómo esa mezcla produjo resultados desastrosos en la historia del cristianismo”, Rudy dijo.
Hay un fuerte concepto de que para ser ministro, hay que dejar la profesión, pero no pasó así con Rudy quien recuerda el día que cuando Dios lo llamó diciendo, “DAME TU PROFESIÓN”, no le dijo “DEJA TU PROFESIÓN.”
En los últimos 35 años, Rudy ha practicado la fe a través de todo lo que Dios le dio con su profesión y personalidad.
“Nunca dejé mi profesión de arquitecto, ya sea porque he estado involucrado en ésta actividad profesional de arquitectura, o bien porque mi aproximación al ministerio es hecha desde la perspectiva de un arquitecto”, Rudy dijo.
Conozco muchos médicos, ingenieros, periodistas, psicólogos que han sido llamados a servir al Señor y han ‘dejado su profesión para servir al Señor’ cuando en realidad nunca dejaron de ser lo que profesionalmente el Señor les dio, dijo Rudy.
“Lo que han hecho es usar esa formación y servir al Señor con el ADN que adquirieron en su formación profesional. Esto por supuesto, no ha descartado la necesidad de una preparación teológica profesional para cumplir con las demandas del ministerio.”

Todos los cristianos poseen un ministerio donde se encuentran y tienen la obligación de “compartir a través de su vida a todo el mundo”.

“Que la luz de ustedes alumbre delante de todos, para que todos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre, que está en los cielos.” Mateo 5:16

Siempre hay problemas comunes entre los pastores y hermanos; he aquí unas soluciones prácticas para mantener la comunión dentro de la Iglesia.