
Aprendiendo inglés para servir
Esforcémonos por dar lo mejor de nosotros al aprender un nuevo idioma, no nos desanimemos al creer que no estamos aprendiendo o mejorando.

La relación idioma-cultura es la columna vertebral para profundizar en el aprendizaje y comprender de forma más práctica el transfondo y el porqué del estilo de vida, que pueden parecer muy diferentes y extraños para nosotros como extranjeros en culturas distintas. Tener el privilegio de escuchar el corazón de los ancianos, los sabios de la cultura, comprender al joven en sus luchas, emociones y sueños, solo será posible si puedes nadar en las aguas de la nueva cultura con el dominio de la lengua que toca el corazón de las personas a quienes el Señor te ha llamado a servir.
En el proceso de construir puentes lingüísticos y culturales nos cruzaremos con interrogantes y dudas acerca de la inversión, tiempo, demandas, beneficios, etc. Pero, cuando entendemos que el aprender un idioma nuevo nos inserta a una cultura, abriendo caminos de amistad, servicio, enseñanza, y más, nos damos cuenta de que vale la pena porque lo hacemos para la extensión del Reino de Dios y contarle al mundo las buenas nuevas en su propia lengua.
Tenemos la bendición de poder desarrollar una conexión integral entre el idioma y la cultura adónde nuestro Dios nos lleve. Orientarse, entrenarse y poner en práctica cada día aquello en lo que seremos útiles es crear tesoros en el cielo.
El Señor sabrá recompensar todo esfuerzo por adquirir un idioma, por insertarte en una cultura, sobre todo, por haberte retado a ser parte de su obra de manera incondicional, sabiendo que lo sembrado, traerá grandes frutos en un pueblo, una sociedad y un país del cual nunca supimos nada ni mucho menos hablábamos su idioma, pero lo logramos, y eso, es el inicio de un gran cambio.
Cuando haces el esfuerzo de hablar el idioma de otra persona, incluso si son solo frases básicas aquí o allá, les estás diciendo, “Entiendo que tienes una cultura e identidad que existe más allá de mí. Te veo como un ser humano".
Oramos para que Dios te guíe en la comprensión y aplicación de las enseñanzas y testimonios de esta edición, no dudes que Él va delante de ti y te dará las mejores herramientas para Su obra majestuosa.
Oficina de Latinoamérica Directora: Julieta Murillo
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Esforcémonos por dar lo mejor de nosotros al aprender un nuevo idioma, no nos desanimemos al creer que no estamos aprendiendo o mejorando.

Sandra, obrera latina en Europa del Este, tuvo una experiencia dificultosa en su envío.

Cuando somos adultos, cuesta más por el trabajo, el hogar y muchas otras cosas más, dice Maribel Vallejos, maestra de inglés en Mission Language (ML), academia