
“Me siento como Caleb, la vida es emocionante”
Wally y Diana Cassellius han servido en México durante 36 años como plantadores de iglesias.

Hablamos con Daniel Casese, misionero venezolano con PMI sirviendo con su esposa Xiomara en España.
Considero que es muy importante que haya transparencia en el proceso.
Pienso que el líder entrante al asumir la responsabilidad no debe hacer grandes cambios, a menos que las circunstancias lo requieran en algunas áreas. Es importante que los liderados tengan la oportunidad de conocer y adaptarse poco a poco al nuevo estilo de liderazgo sin que se les exijan cambios repentinos y sustanciales en la dinámica del funcionamiento del grupo.
Por último, el diálogo es clave. El nuevo líder debe escuchar con atención a cada miembro del equipo y estos tienen que escuchar al líder, esto permitirá conocerse mejor mutuamente, dar a conocer las expectativas, expresar ideas de proyectos, identificar los dones espirituales o talentos naturales que cada uno posee y visualizar de alguna manera cómo podría ser el trabajo o servicio en equipo.
Es evidente que el misionero también envejece y llegará el tiempo de jubilación. Considero que hay cosas que hacer antes que este tiempo llegue y otras cuando éste llegue.
Antes del tiempo de jubilación tanto el misionero como la agencia e iglesia de envío deben prepararse. La preparación debe abordar varios aspectos como salud, finanzas y ocupación.
Por tanto, es recomendable considerar inversiones en fondos de jubilación en la banca privada que puedan compensar el déficit de la seguridad social pública. En cuanto a la salud también hay que pensar y actuar, es sabio tomar una póliza de seguro de salud cuando el obrero aún está en mediana edad que al hacer un buen récord aún en edad avanzada que pueda brindar beneficios de cobertura al obrero.
Otra opción es hacer apartados específicos para cubrir gastos de salud en la etapa de jubilación. En esto algunos necesitan mayor atención médica que otros y al comenzar
La perspectiva de un misionero tanto hay que desecharlo.
El misionero al jubilarse aún puede ser útil con sus dones espirituales y la experiencia adquirida. Será muy inteligente de parte de la iglesia y agencia de envío anticipar en que área y en qué manera puede participar y ser útil el obrero al jubilarse. El misionero jubilado puede aportar sus conocimientos y experiencia en áreas como: capacitación, cuidado integral de otros obreros, como mentor de otros obreros, estrategia y desarrollo organizacional.
¿Cómo saber que el tiempo de culminación en el servicio misionero ha llegado? ¿Cómo ser efectivo hasta el último día?
Cada obrero debe identificar cuándo es el tiempo de culminar su labor misionera. En algunos casos por la edad, en otros por razones de enfermedad, por la necesidad de atender a sus padres ancianos, por agotamiento.
En cualquiera de los casos, el misionero debe saber identificar la guía de Dios al respecto, aceptar la realidad del inminente retiro y prepararse para cesar su servicio misionero en el tiempo adecuado. Cuando el obrero está consciente de que se acerca el tiempo de culminar su labor misionera y dejar el campo puede con humildad prepararse y ser efectivo hasta el final. Con toda la seguridad que Dios le guiará en el proceso y le indicará de qué manera puede hacer su mejor aporte para ser de bendición en el campo hasta el final.
Ayuda por Mario Linares del equipo SIM en Venezuela
achaques que requieran mayor atención es importante no ignorarlos y atenderlos diligentemente. Por último, el obrero al jubilarse no es un equipo dañado al que no se le consigue alguna pieza para ser reparado y por

Wally y Diana Cassellius han servido en México durante 36 años como plantadores de iglesias.

Hay que hacer nuestro propio análisis de qué manera servimos un tiempo de ministerio.

Las palabras de Pablo a los efesios golpean hasta hoy las fibras más íntimas de todos los que miran con suma expectativa el llamado de Dios: “Pero de ninguna co