Mi ministerio ha mejorado por trabajar en equipo

“He visto cómo Dios usa las diferencias entre nuestras culturas para tener una mejor habilidad de compartir el Evangelio”, dijo Rebecka King, sirviendo con SIM Ecuador.
Un equipo multicultural genera retos y dependencia en el Señor, cada miembro del equipo tiene una cosmovisión diferente a los demás, dado que las culturas difieren en muchos aspectos.
Una de las cosas difíciles de pertenecer a un equipo multicultural ha sido la comunicación. En ocasiones existen tensiones al querer comunicar algo con facilidad, pero suele resultar difícil. A veces mi compañero o yo simplemente no tenemos las palabras adecuadas, otras veces, lo que estamos intentando comunicar no tiene sentido en la otra cultura, dijo King.
Estas diferencias en comunicación pueden llegar a afectar las relaciones o bien pueden solucionarse para una mejor adaptación.
King dice: “La verdad, no existe una solución. Trabajar en equipos multiculturales es difícil y en mi opinión ese es el punto. No hay nada como trabajar en un equipo multicultural para recordarme que el poder viene de Dios. Para mí, seguir buscando maneras de comunicarse, de aprender y de trabajar juntos es la manera que Dios tiene para mostrar Su gran poder”.
Un equipo multicultural también permite crecer, unirse, luchar lado a lado, esas son bendiciones increíbles del Señor.
“Es increíble como cada vez que pasamos por una crisis o un conflicto veo que somos más unidos. Luchar a lado de un compañero con el mismo propósito me da una perspectiva más amplia de mi Gran Dios y para el gran plan que tiene Dios por el mundo y mi futuro”, dijo King.
Pertenecer a un equipo multicultural hace ver al Señor más de cerca y confiar en lo que Él hace. Ha sido una oportunidad conocer a Dios en una manera más completa, veo cómo Dios obra en mis compañeros y ello me ha dado una perspectiva más grande de quien es Dios, dijo King.
Evelyn Subuyuj, colaboradora del Equipo VAMOS