
Un kilo de amor
El kilo de amor es una misión para la iglesia porque invita a los miembros, en capacidad de ayudar, a llevar 1 kilo de algún alimento no perecedero para los más

Aunque la Iglesia y el gobierno son dos instituciones constituidas por Dios, el gobierno tiene una responsabilidad social y temporal, mientras que la Iglesia tiene una responsabilidad espiritual y eterna.
El gobierno quizás tiene el dinero, recursos humanos, estructuras y herramientas, pero carece del amor de Cristo para hacer algo con las personas que viven en las calles, y por eso fracasa en sus intentos.
Es la iglesia la que ha sido llamada y preparada para este tipo de trabajo.
"La iglesia no solamente está para predicar sino para involucrarse con este tipo de personas. El Señor estuvo en todas las necesidades de la gente, no solamente las necesidades espirituales sino también físicas y sociales. En esas tres áreas se hacía presente el Señor. En una oportunidad los discípulos le dijeron al Señor: Maestro, despide a la gente para que vayan a las aldeas cercanas y compren comida. Y el Señor les dijo: Dadle vosotros de comer”, dijo Elías Rico López, de la Iglesia Cristiana Evangélica Camino a La Verdad en Venezuela.
La iglesia ha sido dotada y ha sido llamada para atender a todas las necesidades.
“Sin lugar para la lástima, es llenarse de misericordia. Recordemos que ya dejaron de ser incógnitos. Ahora tienen un rostro y un nombre. Son tu hijo, tu hermano, tu tío, tu padre, tu vecino”, dijo Elías.
La Iglesia puede reunir ropa, alimentos y coordinar con barberos, peluqueras y personas que hagan manicura para hacerle higiene a estas personas en situación de calle.
“¡Toca al intocable! Sin temor a ensuciarte o a contaminarte. Afeita sus cabezas. Rasura sus barbas. Peina sus cabellos. Ayúdales a lavarse sus cuerpos. Ponles vestidos y calzados. Háblales del gran amor de Dios. Diles que hay esperanza. Habla acerca del perdón. Señala al pecado. Muéstrales la salida”, dijo Eliexis Lima, presidenta del Ministerio Unidos Para Servir en Venezuela.
Alberto Pereira, colaborador del equipo VAMOS

El kilo de amor es una misión para la iglesia porque invita a los miembros, en capacidad de ayudar, a llevar 1 kilo de algún alimento no perecedero para los más

Níger (África Occidental) es conocido como el cementerio de los misioneros.

Esta es la historia de Alicia, una niña con síndrome Down que ama a Dios y siempre inspira a los demás cuando canta en la iglesia.