
Cuidemos de la familia
Un tema muy importante en el cuidado integral es la familia.

He hablado con obreros que tenían una sola visión en el campo, entonces cuando un cambio surgía por situaciones fuera de su control, pensaban que su llamado había terminado. En un caso, la iglesia enviadora dejó de apoyar al obrero porque el cambio no encajaba con la visión de la iglesia.
Eso causó que el obrero se sintiera desechable, y que las indicaciones que él estaba sintiendo de parte del Señor y su equipo local, no valían nada. Cuando un obrero piensa que él es desechable, eso causa un daño tremendo y requiere mucho cuidado y sanidad interior para recuperar al obrero.
Hay varias situaciones en las cuales obreros hubiesen regresado a sus patrias, sin razón, si no fuera por un cuidado integral puntual. A veces el obrero no entiende el llamado y si hay un cambio de país o ministerio no reconoce que Dios está abriendo puertas a otra oportunidad. El cuidado integral adiestra a los obreros a ubicarse en medio de cambios y dudas.
Patty Toland, WEC Latino
Quiero destacar y recordar la forma en que el Señor pudo manifestar este cuidado a través de un hijo en la fe, un hermano que pude pastorear en la iglesia en la selva, luego el creció, hizo vida a muchos kilómetros de la iglesia. Aún lejano comenzó a atender mis necesidades, alimentación, vestido, calzado y recarga de saldo para llamadas porque estamos en una zona de difícil permanencia. Este cuidado no vino de un ente organizado ministerial, sino que más bien fue algo que vino de manera espontánea de la mano del Señor.
Félix Peralta, sirviendo con la Misión La Esmeralda en Alto Orinoco

Un tema muy importante en el cuidado integral es la familia.

Muchos misioneros van al campo con expectativas sobre cómo van a ayudar a otras personas a conocer a Jesús mejor, sin pensar que tienen limitaciones.

Mi iglesia enviadora siempre estuvo atenta a mis necesidades, no solo las físicas, sino también las espirituales.