
Momentos cortos de soledad
Pasé varios momentos en los que me sentí sola, pero gracias a Dios siempre tuve amigos, tanto compañeros de ministerio como amigas locales; sin embargo, al pasa

Ahora todos hablan de cuidado integral; ha sido un boom en estos últimos 10 años en las misiones. Es bueno capacitarse, pero un buen cuidado va más allá.
"La gracia de Dios es el aceite con el que tratamos las vidas. La gracia hace la diferencia", dijo Claudia Bustamante, de RAIM en Argentina.
No es para supervisar, ni para auditar. Es para escuchar cualquier cosa que quieran decir.
"Para mí, la palabra en cuidado es incondicional. Cuanto más humilde, sincero y noble sea el acercamiento, más éxito va a tener el cuidado", dijo Claudia.
En situaciones de máxima prueba, la gente te quiere ayudar, pero no podemos llevar a cada persona el mismo paquete de solución. No se trata de empezar a dar versículos y consejos, sino de dejarlos saber que cuentan con alguien para llorar. No tienen que decirte nada, solo deben saber que estás con ellos.
Claudia misma pasó por la prueba de perder a su esposo.
"Mi mentora nunca me va a decir 'yo soy tu cuidador' porque durante su vida lo ha hecho siempre sin título, y ella no vino a hablarme, ella vino a cocinar. Me hacía comida saludable y me dejaba comidas en la heladera. ¿Cómo no sentirme amada? Pero no me estaba hablando versículos. No hizo esas cosas porque hubiera un ministerio, lo hizo de manera natural y fue extraordinario".

Pasé varios momentos en los que me sentí sola, pero gracias a Dios siempre tuve amigos, tanto compañeros de ministerio como amigas locales; sin embargo, al pasa

Un tema muy importante en el cuidado integral es la familia.

Muchos misioneros van al campo con expectativas sobre cómo van a ayudar a otras personas a conocer a Jesús mejor, sin pensar que tienen limitaciones.