
Nuestras armas no son carnales, sino poderosas
Esta surge por el enfrentamiento entre el Reino de Dios y el Reino de las tinieblas.

"¿Qué significa para nosotros atar y desatar? Atar es prohibir. Desatar es permitir. Se trata de prohibir y permitir según las pautas del mensaje del Evangelio y la luz del Espíritu Santo.
Así como los primeros maestros y guías de la iglesia naciente, con su autoridad para administrar y ejercer disciplina decidieron las cuestiones del día con respecto a ella, también la iglesia de hoy y en todo tiempo tiene autoridad de arreglar sus negocios, admitir o excluir miembros, sancionar o censurar una práctica o doctrina—todo en conformidad con las enseñanzas de las Escrituras y la autoridad que Cristo le ha otorgado."
Asdrúbal Ríos, Comentario Bíblico Del Continente Nuevo: San Mateo
respuesta es sí.
La batalla espiritual consiste en proclamar el Evangelio, vivir en santidad y entrenarse en la sana doctrina. Efesios 6 lo resume en la armadura de Dios: la verdad, la justicia, el Evangelio, la fe, la salvación, la palabra de Dios y la oración.
Por medio de la proclamación del Evangelio y la enseñanza fiel de las Escrituras, expulsamos demonios y derribamos fortalezas de manera constante.
Jeffrey Krohn, misionero de SIM que ha servido en Latinoamérica y África
(Ver Leon Morris, The Gospel According to Matthew, PNTC (Grand Rapids: Eerdmans, 1992); Tokunboh Adeyemo, Africa Bible Commentary (Nairobi, Kenya: WordAlive Publishers, 2006); Grant R. Osborne, Matthew, ZECNT (Grand Rapids: Zondervan, 2010); John Arrowsmith, Plans for Holy War: How the Spiritual Soldier Fights, Conquers, and Triumphs (Grand Rapids: Reformation Heritage Books, 2024); Asdrúbal Rı́ os, Comentario Bíblico Del Continente Nuevo: San Mateo (Miami: Editorial Unlit, 1994), 197–198.

Esta surge por el enfrentamiento entre el Reino de Dios y el Reino de las tinieblas.

El Espíritu Santo hace que la obra de Cristo sea eficaz en los pecadores, dándoles vida espiritual y haciéndolos parte de la iglesia.

La batalla espiritual no es un evento aislado, sino un estilo de vida.