
Aprendiendo de las ofensas
En mis inicios en el campo viví por 3 meses con mis colegas de Taiwán, una cultura muy diferente a la nuestra. Ellos eran reservados, bien organizados, poca conversación y maneras distintas de enfocar el ministerio.


En mis inicios en el campo viví por 3 meses con mis colegas de Taiwán, una cultura muy diferente a la nuestra. Ellos eran reservados, bien organizados, poca conversación y maneras distintas de enfocar el ministerio.

Día a día podemos ver lo retador que puede ser trabajar en grupo ya sea en el trabajo o en los estudios.

No se trata de la tensión que puede pasar, es lo que hacemos con ésta lo que importa.

La clave para la supervivencia de equipos multiculturales consiste en fomentar un “sentido de comunidad”.

Luis Gonzales, es del país de El Salvador y sirve en Asia, él es profesional en medicina, esto le ha permitido servir en clínicas donde crea relaciones, para luego presentar el Evangelio.

¿Alguna vez has pensado por qué los no alcanzados son llamados así?

Muchas veces sabemos las pautas bíblicas y la forma en que nos gustaría ser tratados, si hubiese un conflicto, pero cuando el conflicto se presenta en nuestras vidas, nos cuesta trabajo lidiar y sobrevivirlo.

No es la primera vez que los latinos llegan tarde a la reunión y eso les produce mucha molestia a las europeas. Cuando finalmente aparecen, no muestran mucho remordimiento por su tardanza, sino que llegan con entusiasmo para empezar a trabajar, esto mortifica a los otros. Son un equipo de tres sudamericanos y dos europeas que se instalaron en Asia, con el objetivo de llegar a un grupo no alcanzado.

Cuando se acercaban los últimos días de Jesús en la tierra, Él oro por sus discípulos, quienes recorrían los caminos de Jerusalén con Él, y también oró por nosotros.

Al principio, al trabajar con un equipo tan multicultural tenía ciertas incertidumbres para Monserrat García, mexicana, cuando sirvió en Galicia, España.

Los latinos tienen varias habilidades naturales, que pueden ser beneficiosas en equipos multiculturales, incluyendo la flexibilidad y adaptabilidad, las habilidades interpersonales, el respeto por la diversidad, la creatividad e innovación, y la pasión y energía, dijo Johannes Bleeker sudafricano, quien sirve en Paraguay desde 2005.

“Todas las culturas tienen cosas buenas y malas, entonces no se puede adoptar todo lo de otras culturas, sino aquellas que son buenas, que nos llenan, que nos ayudan a crecer como personas, inclusive las cosas que son utilizadas para compartir de Dios a las personas que no conocen de Él”. Luis Gonzales, misionero en Asia