
¿Estamos limitando a otros en su compromiso en las misiones?
Debemos tener cuidado con los malentendidos cuando movilizamos a otros. Aunque tengamos buenas intenciones, lo que decimos y lo que pensamos no es lo mismo que van a entender los oyentes. Por ejemplo, podríamos decir “misiones” y significa “aquellas acciones o actividades que expresan la misión de Dios de ser y hacer discípulos”. Sin embargo,











