Ponte en sus zapatos

Ofrece ayudarlo con las cosas prácticas y mientras caminan juntos, o también darle apoyo emocional.
Antes de ir o en su regreso
Hacer las compras de aquellas cosas puntuales.
Llevarles comida, para que puedan enfocarse en las preparaciones.
Ayudarles con la limpieza de casa, el lavado de la ropa, etc.
Ayudarles a embalar aquellas cosas que necesitan dejar en depósito.
Realizar trámites bancarios y pago de facturas de servicios o impuestos.
Ofrendarles servicios de peluquería, masaje, etc.
Necesidades de la familia
Para tener una idea de lo que necesita un misionero, piensa en las inquietudes que tendrías en dejar tu familia, país e iglesia.
Ofrecer visitar a su familia con regularidad.
Ofrecer a su familia la ayuda con cosas prácticas.
Hacer una reunión especial donde pueda invitar todos sus amigos, familiares, etc.
Orar por su familia.
Apoyo emocional
Para tener una idea de lo que necesita un misionero, piensa en las emociones que tendrías en experimentar un tiempo de altibajos, estrés, gozo y muchas transiciones.
Escuchar bien sus historias y darle tiempo para procesar de forma verbal.
Expresar que si quieren conversar más, que puede contar contigo.
Planear y juntar dinero para que tome vacaciones con la familia.
Darle un día de retiro personal, quizás cuidando a sus hijos.
Apoyo técnico
Para tener una idea de lo que necesita un misionero, piensa en las cosas técnicas o logísticas que ha desarrollado en esto tiempo que estuvo afuera. Piensa en el misionero y las habilidades que no tiene.
Ayudar con la actualización de su computadora y sus habilidades en esta.
Apoyar en armar sus presentaciones o materiales.
Conversar acerca de los cambios en tecnología.