Tus padres, ¿cómo prepararlos?

Siempre imaginaron que tendrían a sus hijos cerca, aún si no estuvieran en la misma casa, pero ¿tenerlos a miles de kilómetros? ¿Que estén en otro país? Eso es algo muy distinto. Entonces, ¿qué pueden hacer los misioneros para suavizar este shock? Estas son algunas pautas:
Comunica a tus padres tu llamado desde un inicio. Ellos incluso podrán orar contigo y te acompañarán en el camino.
Cuéntales acerca de cada nuevo paso y mantenlos informados. Esto les dará tiempo para procesarlo con cuidado.
Pregúntales qué piensan acerca de las decisiones que vas a tomar.
Permite que te ayuden a preparar algunos de los aspectos del viaje
No tomes a mal sus comentarios. Recuerda que para ellos es difícil dejarte ir. Sé paciente.
Déjales saber que los extrañarás. No lo olvides, para ellos es una pérdida sumamente difícil. Muéstrales que para ti también lo es.