
Tomando en cuenta las estaciones
Rara vez tomamos en cuenta las temporadas de arar, plantar, regar y desherbar que preceden a la cosecha.

Los adultos mayores son agentes preciosos de Dios que han de dejar un legado de fe, esperanza y amor.
“Para movilizar a los adultos mayores se requiere establecer estrategias más accesibles y flexibles, pero significativas”, dijo Jony Marca, pastor en Bolivia.
Todos tenemos un llamado, aunque los detalles o resultados del llamado varían según las etapas de nuestra vida.
“Busca el involucramiento de tu iglesia para determinar sus dones, ayudarles a discernir las necesidades que pueden satisfacer, y a formular y perseguir aquellas nuevas metas en este capítulo de su vida”, dijo Rev. John Piper.
Jony recomienda que los adultos mayores tengan una capacitación especializada acorde a su edad.
“Será impactante preparar cursos de capacitación bíblica misionera para los adultos mayores. No está demás también realizar algunas prácticas y dinámicas con ellos”, dijo.
Ayúdalos a soñar, a repensar cómo sus habilidades y experiencias son valiosas en el contexto actual. Éstas se llaman competencias transferibles, y deben buscar la forma de usarlas para servir a Dios.
Una ocupación como agricultor, sastre, secretaria o ama de casa tiene habilidades importantes en proyección y planificación, comunicación interpersonal, liderazgo, creatividad y resolución de problemas, trabajo en equipo y promoción.
Aparte de enseñar, discipular y mentorear a otros; manejan equipos, animan a otros a participar, planean, delegan, escuchan, y son creativos en el servicio.
Un adulto mayor tiene la capacidad de mostrarles a sus líderes que está disponible para que juntos exploren las opciones para el ministerio. Hay formas de involucrarlos en la obra misionera de manera local, o de manera global: 1. Orando y animando a otros a orar. 2. Ofrendando y animando a otros a ser fieles dadores. 3. Enseñando a otros a evangelizar. 4. Viendo el potencial en otros y discipularlos para servir a Dios. 5. Organizando eventos o cultos. 6. Trabajando en un orfanato. 7. Organizando experiencias misioneras de corto plazo. 8. Visitando ancianos y enfermos. 9. Enseñando manualidades, repostería o habilidades en negocios a los obreros. 10. Apoyando con la contabilidad. 11. Visitando a las familias de los misioneros. 12. Cuidando a los obreros y sus hijos. 13. Hospedando en su casa a los obreros. 14. Aconsejando a los jóvenes con llamados. 15. Aconsejando a los matrimonios jóvenes. 16. Manteniendo comunicación con misioneros. 17. Movilizando a otros usando enseñanzas bíblicas, invitaciones a eventos misioneros. 18. Apoyando en los quehaceres del hogar de misioneros. 19. Compartiendo su peregrinaje por la vida y anécdotas que estimulen la fe de otros. 20. Participando en proyectos misioneros de corta duración.

Rara vez tomamos en cuenta las temporadas de arar, plantar, regar y desherbar que preceden a la cosecha.

Cuando salí al campo enviada por mi iglesia, sentí que por fin estaba llegando al lugar que Dios tenía para mí, lugar en el que podría estar por el resto de mi vida. Como salí con una organización que facilitaba esta transición, inmediatamente tuve una orientación, un equipo, un sentido de pertenencia y también una

El entregar nuestras energías a Dios es una bendición. Al acercarnos a la verdad siempre hay una revelación constante de la hermosura de Dios mismo y eso nos permite seguir avanzando a pesar de los muchos años que un cristiano tenga en el ministerio. Así mismo, con el transcurrir del tiempo sirviendo podemos experimentar ciertos