Dios un día me dijo, “Yo no miro tu certificado de nacimiento para ver tu edad. ¡Yo, miro tu corazón dispuesto a obedecerme!”
Con más de 60 años de edad, desafiada y comisionada por mi Padre a un objetivo simple, pero que abarca varias áreas de trabajo.
Uno es la movilización:
1. Apoyando en los esfuerzos para movilizar a más mujeres para la labor misionera.
2. Promoviendo la inclusión de todos los miembros de la iglesia, a la tarea de la Gran Comisión.
3. Informando a los líderes de las iglesias que existen organizaciones misioneras nacionales e internacionales.
4. Concientizando e informando sobre la participación y los cambios del rol de la mujer en la obra misionera mundial.
5. Instando a conocer el movimiento misionero y desafiarlos en este mover de Dios.
6. Promoviendo el establecimiento de alianzas con movimientos misioneros existentes (sea de oración, envío, capacitación, etc.).
7. Escuchando, apoyando, orando y sirviendo a las misiones iberoamericanas.
Somos invitados a participar en la misión y del reino de Dios, sirviendo desde tu condición (soltera/o, casada/o separada/o, viuda/o, etc.)
Que Dios nos ayude a cumplir con el propósito que Él mismo puso en nosotros.
Carmen Rabanal, en Chile