
¿Cultura o carácter?
Como personas, tenemos nuestro trasfondo cultural, nuestra propia personalidad y carácter.

Los latinos no pueden comprender por qué los anglosajones no quieren tomar tiempo con ellos, pareciera que les molesta estar rodeados de gente y que solo les interesan los resultados. Por otro lado, los anglosajones piensan que los latinos toman mucho tiempo de descanso y no son muy eficientes.
Sandra Mackin, en su escrito Equipos Multinacionales, afirma que uno de los desafíos que continuamente enfrenta el equipo es el de distinguir entre lo que las Escrituras claramente aprueban o condenan de aquellas cosas que son neutras (la Biblia no dice nada) o que están sujetas a diversas interpretaciones.
Por ejemplo, para un español, tomar vino es algo completamente normal y cultural, mientras que, para otros, esto es algo cuestionable por su trasfondo cultural.
Muchos de los problemas que aparecen en los equipos se deben al tema de las prácticas y valores culturales confundidos con valores bíblicos. Cuando se pretende imponer un valor cultural como un principio bíblico o juzgar algo cultural, como si estuviese en contra de la Palabra de Dios.
Todos tienen perspectivas muy distintas que el misionero transcultural promedio no conoce, y sus buenas intenciones son mal interpretadas. Hay que conocer las prácticas culturales y no suponer que, por tener similitudes, como hablar el mismo idioma, todas las culturas son iguales.
Una buena manera de reducir estos conflictos es enseñando a los misioneros sobre las otras culturas con las que se van a relacionar, nos dice Sergio Dettori, de PMI Argentina.
“Por ejemplo, un argentino será muy ‘directo’ para tratar un conflicto, mientras que un centroamericano dará ‘muchas vueltas’. Así que, una manera de combatir las diferencias es enseñándoles cómo piensa cada uno, antes de tener que enfrentar (el problema). Un argentino tiene que saber que su actitud ‘frontal’ es para un colombiano o panameño una total falta de respeto”.
Al tener información, se pueden minimizar los conflictos y los misioneros pueden entender el por qué lo normal para uno, no significa lo mismo en otra cultura.

Como personas, tenemos nuestro trasfondo cultural, nuestra propia personalidad y carácter.

El trabajo en equipo es donde se refleja lo que cada uno ha vivido en su país de origen, desde tu contexto familiar, tu experiencia personal y tu caminar con Di

Puede parecer obvio, pero hablar abiertamente sobre las diferencias culturales y las expectativas desde el principio, y en el camino, es esencial para construir