
Solucionando obstáculos en la Iglesia
Siempre hay problemas comunes entre los pastores y hermanos; he aquí unas soluciones prácticas para mantener la comunión dentro de la Iglesia.


Siempre hay problemas comunes entre los pastores y hermanos; he aquí unas soluciones prácticas para mantener la comunión dentro de la Iglesia.

Daniela Dulac es psicóloga de profesión desde hace 15 años en la ciudad de Venado Tuerto, provincia de Santa Fe, Argentina. Además de ser, junto con su esposo, colaboradora del ministerio pastoral de su iglesia; tiene un llamado a extender el Evangelio hasta lo último de la tierra, haciendo uso de su profesión. Ella asegura que nada rinde, beneficia o es mejor que servir, porque los dividendos se cosechan para la eternidad, donde las polillas no comen, ni el óxido destruye. (Mateo 6:19-20).

Hay que enseñar en contra de la dicotomía entre lo SACRO y lo SECULAR, dice Dr. Rudy Giron, rector del Instituto Iberoamericano de Estudios Transculturales, www.iibet.org.

Las agencias misioneras tienen posiciones para profesionales, el mundo está pidiendo expertos. Los misioneros pueden usar sus habilidades profesionales en todo aspecto del ministerio y usar su profesión para ingresar a un país y servir a otros.

Guillermo Carey en la India estableció un enorme número de empresas “seculares”.

Corrientes—un nombre que significa movimiento, esperanza y visión—es una coalición estratégica entre HCJB Global, iglesias locales, organizaciones misioneras y centros de entrenamiento

Alcanzar a otros a través de tu profesión

Cada iglesia debe tener una visión local y global.

“La misión global de Dios es a la vez integral, afecta todas las áreas del ser humano. Si sólo predico el Evangelio y no me preocupo por las otras necesidades nuestro trabajo es incompleto. Si sólo me enfoco en lo social sin una predicación clara del Evangelio, de igual forma también es incompleta. Cristian Castro, director de FEDEMEC sur

Transformamos comunidades cuando seguimos las pisadas del Maestro, cuando llevamos a las personas y sus comunidades hacia un encuentro con Cristo.

“En el siglo XX cometimos un error crucial que debilitó lo que de otro modo se hubiese sido un gran esfuerzo.

No nos podemos aislar de la sociedad, somos llamados a transformar comunidades para gloria de Dios.