Existen cuatro maneras de considerar nuestros valores y prácticas para analizar otras culturas.
Hay algunos valores y prácticas que son claramente correctos cuando los medimos con las Escrituras, por ejemplo, la hospitalidad (1 Pe.4:9).
Hay otros que entran directamente en conflicto con las Escrituras; por ejemplo, el sacrificio de niños en algunas culturas.
También hay algunas prácticas y valores que se ubican en el área gris. Por ejemplo, cristianos de diferentes países difieren en cuanto al consumo de bebidas alcohólicas (sin llegar a la embriaguez).
Muchos de estos valores y prácticas son neutros; por ejemplo, la Biblia no nos dice cuál es el espacio físico adecuado que debe haber entre dos personas que conversan.
Haz una lista de valores culturales de tu propio país y analiza estos valores y prácticas haciéndote las siguientes preguntas: 1. ¿Este valor y práctica es claramente aceptado cuando se mide conforme a las Escrituras? 2. ¿Entra en conflicto directo con la enseñanza de las Escrituras? 3. ¿Se considera como un área gris? 4. ¿Acaso es neutro según la moral? Ejemplos: Como saludamos, contacto de miradas, la puntualidad, lealtad a la familia, autoridad del líder, etc.