Es un aprendizaje constante

Por varios años él ha sido parte de equipos multiculturales, donde ha crecido, aprendido y desaprendido aspectos básicos para su vida y servicio.
“Es un aprendizaje constante el que he tenido al trabajar con diferentes culturas, aprender de nuestros errores, descartar cosas negativas y adoptar cosas positivas de cada cultura, para que al momento de comunicarnos con las personas que pertenecen a nuestro equipo, no comentamos errores culturales que los vayan a ofender. Sino que el mensaje que estamos tratando de decir sea interpretado de la mejor manera”, dijo Luis.
A lo largo de su experiencia ha podido conocer y vivir aspectos importantes, que ha aprendido como parte de un equipo multicultural. Luis nos comparte algunas anécdotas importantes que han marcado su pertenencia en el grupo:
Me afecta cuando me dejo ofender muy fácilmente. Otras culturas hablan y responden de manera muy directa, los latinos interpretamos esto como una ofensa, sin embargo, muchos de esos mensajes no eran ofensas. Llegué a comprender que las personas solo estaban comunicando el mensaje y contestando lo que preguntaba.
La puntualidad para otras culturas es algo valioso, el ser impuntual es sinónimo de jugar con el tiempo de las personas. El tiempo es irremplazable, uno puede reemplazar el dinero, amistades, menos el tiempo. Sin embargo, nuestra cultura latina no le presta importancia a esto, al latino no le interesa el tiempo, pero para otras culturas como la australiana y estadounidense esto es sumamente importante.
Es necesario preguntar cuando no entendemos algo. Los latinos tenemos miedo a ser juzgados o criticados por otras personas, eso genera conflicto al no entender lo que se tiene que hacer. No hay que tener miedo para preguntar un mensaje no entendido, principalmente si fue dado en un idioma con el que no hay mucha familiaridad.
Entonces, el no ofenderse fácilmente, ser puntual y preguntar es muy básico al ser parte de un equipo multicultural, dijo Luis.
Evelyn Subuyuj, colaboradora del Equipo VAMOS