
Un llamado macedónico para Latinoamérica
En el silencio de la noche todavía se escucha la voz de quien clama por un pueblo sin esperanza.

Revista VAMOS
Con una obediencia sencilla, Pablo cambió de rumbo, se levantó y marchó hacia Macedonia. “Ven y ayúdanos”. No es solo un relato del pasado; es una invitación viva, urgente, dirigida hoy a la Iglesia.

En el silencio de la noche todavía se escucha la voz de quien clama por un pueblo sin esperanza.

Es asombroso y, al mismo tiempo, profundamente inquietante pensar que 4 de cada 10 personas que viven hoy son no alcanzadas.

Todos los días Dios llama a la puerta de la Iglesia, el cuerpo de Cristo, y llama...

Vemos en Hechos 16 a Pablo y a sus compañeros que fueron «impedidos por el Espíritu Santo» de predicar en Asia y Bitinia, a pesar de sus buenas intenciones.

Pienso que hoy el llamado macedonio se refiere a un modelo bíblico específico de redirección divina y visión misionera.

Lo que puedo comprender es que hoy muchas personas quieren ir adonde desean, pero el llamado macedonio nos recuerda que es el Señor quién, por medio del Espírit

El panorama actual de la misión global revela áreas clave donde la Iglesia es llamada a responder con urgencia, sabiduría y compromiso.

El amor por las personas a quienes servimos es, en realidad, lo más importante, más que el rol o trabajo que desempeñamos.

El ministerio en el Norte de África no es ruidoso.

Uno de los mayores retos de la obra misionera global es fomentar movimientos de discipulado y plantación de iglesias entre los pueblos nómadas.

El Medio Oriente sigue siendo una de las regiones menos alcanzadas del mundo, con comunidades que tienen poco o ningún acceso al evangelio.

Tenemos muchos grupos de personas en Asia Central que enfrentan diversos obstáculos para poner su fe en Cristo, la mayoría relacionados con la cultura e identid

“El Señor habló profundamente a mi corazón con estas palabras:‘Sal de tu zona de comodidad, pero no salgas de mi zona de descanso, de gracia abundante, de amor,

La desintegración de la Unión Soviética abrió nuevas oportunidades para el ministerio en Asia Central.

Cuando Pablo respondió al llamado macedónico, lo hizo con rapidez y decisión. Probablemente porque ya estaba en misión.

1. Tener amor por la región y sus pueblos, contar con una profesión o habilidades útiles y, sobre todo, un corazón dispuesto a servir entre los grupos de la

Cuando vamos al campo, muchas veces lo hacemos con la ilusión de servir usando nuestra profesión o las habilidades que hemos desarrollado.

Hace seis años, el Señor nos habló a través de la vida de un misionero en México, en el estado de Chiapas.

Imaginemos cómo escuchar a quienes llaman desde el silencio, donde su voz no se oye porque no han podido aprender a hablar y nosotros no hemos aprendido a escuc

Aletta Bell desafió la pobreza y las expectativas de género para convertirse en médico y luego servir con SIM en la India por más de 35 años.

Les invitamos a terapistas físicas, psicólogos, asistentes sociales y anestesiólogos para manejo del dolor a considerar ser parte de un proyecto pionero que pue

El Alto Río Negro de la Amazonía brasileña es una clara invitación de Dios a sus hijos a reconocer las oportunidades y necesidades que solo pueden ser atendidas

Muchas veces los miedos dirigen nuestras decisiones y nos alejan de aquello en lo que podríamos fallar, ser rechazados o sentirnos incómodos o inseguros.

Reconocemos con honestidad que algunas áreas son sensibles en cuanto a la seguridad.

Instrucciones Coloca los visuales y pedidos de oración en diferentes lugares del espacio, formando estaciones (uno por cada tema).

Por favor, no priorices únicamente dones y habilidades al considerar la idoneidad.

Hablar del llamado de Dios suele generar muchas preguntas. Algunos lo describen como una experiencia extraordinaria; otros, como una convicción profunda que se desarrolla con el tiempo. Existen muchas formas de entenderlo y explicarlo porque Dios obra de maneras distintas en cada persona. Cuando leemos las Escrituras, encontramos que el llamado no sigue una fórmula

Era un día ventoso y de invierno, y yo caminaba con paso firme por una muralla de la ciudad que da al Mediterráneo. Con cierta resignación, admití que era un día para quedarse adentro: cálido, seguro, cómodo y acogedor. Mientras caminaba, noté en la bahía varios practicantes de kite-surf. Estas almas aventureras también desafiaban el

Durante años, muchas personas han sentido el llamado de Dios hacia la misión global, pero no siempre han sabido cómo dar el siguiente paso. Para algunos, la pregunta ha sido: ¿cómo puedo servir a Dios mientras desarrollo mi profesión? Para otros: ¿es posible estudiar, trabajar y al mismo tiempo participar en la misión de Dios?